CONDICIONAMIENTO OPERANTE

El condicionamiento clásico se centra en una conducta que invariablemente sigue a un evento en particular, mientras que el condicionamiento operante (o instrumental) designa el aprendizaje de una conducta que opera en el ambiente. La persona o el animal se comporta de determinada manera para obtener algo deseado o evitar algo desagradable. En un principio la conducta -más que ser provocada- se emite: agitamos la mano para hacer la parada a un taxi; los perros se acercan a la mesa para que les den comida.

Experimentos de condicionamiento de Thorndike

El psicólogo Edward Lee Thorndike fue el primer investigador en estudiar sistemáticamente la conducta operante. Se sirvió de una "caja problema" para averiguar cómo aprenden los gatos.


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Elementos del condicionamiento operante

El trabajo de Thorndike sigue marcando un hito en nuestro conocimiento de los efectos de los reforzadores y de los estímulos punitivos. En el condicionamiento operante, el reforzamiento (la obtención de comida por ejemplo) se utiliza para aumentar la probabilidad de que una respuesta ocurra en el futuro. Para disminuir la probabilidad de su recurrencia, se emplean estímulos punitivos (por ejemplo, los regaños). Thorndike propuso la ley del efecto: la conducta que se recompensa de manera consistente quedará "estampada" como conducta aprendida y se eliminará la que se castigue de manera consistente.

Tipos de reforzamiento


Summary Table p.208

Hay varias clases de reforzamiento; todas ellas fortalecen la conducta así como las varillas de acero refuerzan o fortalecen el concreto.

La presentación de reforzamientos positivos (como la comida) mejora o aumenta la probabilidad de que se repita una conducta. El reforzamiento negativo (por ejemplo, suspender un estímulo aversivo como una descarga eléctrica) acrecienta la probabilidad de que recurra una conducta, sólo que lo hace reduciendo o suprimiendo algún aspecto desagradable del ambiente.

Castigo

A diferencia de ambas formas de reforzamiento (positivo y negativo) que incrementan la probabilidad de que se repita una conducta, el castigo es cualquier evento cuya presencia disminuye la probabilidad de que recurra la conducta actual. El reforzamiento siempre fortalece la conducta; el castigo la debilita. El entrenamiento para impedir la acción consiste en aprender una conducta deseada que impida una situación desagradable, como el castigo.

El condicionamiento operante es selectivo

Los estudios revelan que en el condicionamiento operante las conductas más fáciles de condicionar son aquellas que el animal suele realizar en una situación de entrenamiento. Estas conductas varían de una especie a otra e imponen importantes restricciones al condicionamiento clásico y al operante.

Conducta supersticiosa

Cuando lo que hacemos se sigue de cerca por un reforzador, tendemos a repetir esa conducta, aun cuando no sea la causa del reforzamiento. A este tipo de acciones se les llama supersticiosas. Se observan no sólo en el hombre, sino también en los animales.

Desamparo aprendido


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El desamparo aprendido es la imposibilidad de evitar o escapar de un estímulo desagradable o aversivo y se debe a la exposición anterior a estímulos dolorosos inevitables. Este fenómeno, que se ha demostrado en el hombre y en los animales, se relaciona con muchos síntomas característicos de la depresión.