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TRABAJOS DIRIGIDOS: TESIS DOCTORALES
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Denominación:
Evaluación
de los efectos de un programa de educación artística en la creatividad y
en otras variables del desarrollo infantil.
Doctorando: José Ignacio Pérez
Fernández.
Fecha de defensa: 2001.
Premio Extraordinario de Doctorado.
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Esta
investigación tiene como objetivo principal evaluar el impacto de un
programa de educación artística realizado con niños de 6-7 años en
distintos tipos de creatividad (gráfico-figurativa, verbal, motriz,
sonoro-musical) y en otras variables del desarrollo infantil tales como
inteligencia, aptitudes perceptivo-motrices, autoconcepto, conducta
social, juicio estético
musical, habilidades musicales de discriminación auditiva, y reproducción
rítmica Se utiliza un
diseño experimental de comparación de grupos con medidas pretest y
postest, con una muestra de 135 sujetos de primer curso de Educación
Primaria (89 experimentales y 46 de control). La intervención, en la que
se trabajan distintos lenguajes artísticos de manera interrelacionada, se
compone de 21 sesiones de 90 minutos de duración. Antes y después de la
misma se administra una batería de evaluación para explorar las
variables dependientes.
Los resultados de los análisis de varianza
(MANCOVAs) permiten observar un importante impacto del programa. El
programa mejoró significativamente la creatividad verbal (fluidez,
flexibilidad, originalidad), la creatividad gráfica (coeficiente de
fluidez), la creatividad motriz (fluidez y originalidad), la conducta
social (liderazgo, jovialidad, respeto-autocontrol, adaptación social),
diversas habilidades perceptivo-motrices (rapidez manual, copia de una
figura, tiempo de copia), el juicio estético melódico y la discriminación
de modificaciones melódicas.
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Evaluación de
los efectos de un programa de juego cooperativo y creativo en el
desarrollo de niños de 5 a 6 años.
Doctoranda: Laura
Berrueco Ruiz de Gallo.
Fecha de defensa:
2005
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El estudio
tuvo como objetivo diseñar, aplicar y evaluar los efectos de un programa
de juego cooperativo y creativo, dirigido a niños y niñas de 5 a 6 años.
Con esta finalidad se utilizó un diseño de medidas repetidas pretest-intervención-postest
con grupos de control. La muestra consistió en 86 participantes,
distribuidos en 5 grupos, 53 participantes experimentales (3 grupos) y 33
participantes de control (2 grupos). En la fase pretest y postest, en
septiembre y en junio, antes y después de la intervención se utilizaron 8
instrumentos para medir diversos factores del desarrollo infantil:
inteligencia (verbal, no verbal y global), habilidad cognitiva de
resolución prosocial de problemas, factores de madurez neuropsicológica
(atención, fluidez verbal, lenguaje comprensivo, memoria icónica y
visopercepción), conducta prosocial altruista (con iguales y con un
adulto), factores del desarrollo (conceptuación, contacto-comunicación,
coordinación sensomotriz, desarrollo somático, despertar sensorial,
normatividad, reacción afectiva y reacción motriz); conductas y rasgos de
personalidad creadora, creatividad verbal (fluidez, flexibilidad y
originalidad), creatividad gráfica (abreacción, elaboración, fluidez y
originalidad) y pensamiento creativo a través del análisis de una imagen
(atención a detalles inusuales, inconformismo, fluidez y originalidad para
encontrar y solucionar problemas). El programa consistió en la realización
de una sesión de juego semanal durante un curso escolar. La duración
aproximada de cada sesión fue de 75 minutos, durante los cuales se
realizaban 2 actividades lúdicas de forma secuenciada. Los juegos que
componen el programa estimulan la creatividad (verbal, gráfica,
constructiva, dramática...), la capacidad para trabajar de modo
cooperativo y factores del desarrollo afectivo-emocional, psicomotriz e
intelectual.
Los resultados de los análisis estadísticos pusieron de
manifiesto que el programa de intervención psicoeducativa estimuló
significativamente en los participantes experimentales: la inteligencia
verbal y global; la habilidad cognitiva de resolución prosocial de
problemas; la fluidez verbal; la normatividad; y la creatividad (conductas
y rasgos de personalidad creadora, creatividad verbal, gráfica y
perceptiva). Además se comprobó que el programa fue especialmente
beneficioso para aquellos participantes que antes de la intervención
tenían bajos niveles de desarrollo intelectual, social y de pensamiento
creativo. El programa no tuvo un impacto diferencial en función del
género. Los resultados obtenidos evidencian el relevante papel del juego
para fomentar el desarrollo integral del niño y además validan el programa
de juego cooperativo y creativo diseñado para niños de 3º de Educación
Infantil. Estos resultados apoyan la idea de introducir el juego, conducta
prosocial y creatividad como elementos integrantes del curriculum de
Educación Infantil.
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Denominación:
Bullying: Estudio epidemiológico de la violencia
entre iguales en la CAPV
Doctorando:
José Antonio Oñederra.
Fecha de defensa: 2007.
Premio Extraordinario de Doctorado.
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La investigación
tiene como objetivo realizar un análisis epidemiológico del bullying, de
la violencia entre iguales, en los escolares de la Comunidad Autónoma del
País Vasco. En primer lugar, se desarrolla la fundamentación teórica del
estudio: se define el concepto y las características del fenómeno, las
teorías explicativas formuladas, contextos y factores implicados,
revisando los estudios epidemiológicos llevados a cabo en otras
comunidades y países. En concreto el trabajo pretende analizar diversas
características, factores, tipos, incidencias y el índice de bullying en
la CAPV.
Para ello se plantean 17 hipótesis y se utiliza una metodología
epidemiológica con una muestra de 5.983 participantes de 5º y 6º de
Educación Primaria (10-12 años) y de Educación Secundaria Obligatoria
(12-16 años) de 169 centros. Con la finalidad de medir las variables
objeto de estudio se administraron 2 instrumentos de evaluación: el
Cuestionario de violencia escolar: El maltrato entre iguales en la ESO
(Defensor del Pueblo, 2000) y la Lista de chequeo: Mi vida en la
escuela (Arora, 1987); que fueron aplicados en los dos idiomas
oficiales.
Los resultados más destacados constatan que la gran mayoría de
los escolares se sienten bien tratados, tanto por sus compañeros como por
sus profesores. El índice de bullying obtenido es similar a los
estudiantes de España y de otros países, con un porcentaje del 5,8% de
víctimas en Primaria y un 3,8% en Secundaria. Con el aumento de la edad
disminuyen las conductas intimidatorias. La agresión más frecuente es la
de tipo verbal. Alrededor del 4% de los estudiantes sienten miedo
de acudir al colegio con mucha frecuencia. El agresor
primordialmente es varón y la mayoría de las agresiones las realiza en
grupo exclusivamente masculino. La víctima también suele ser en la mayoría
de las agresiones principalmente varón y del mismo aula que el agresor. El
lugar donde más agresiones se producen es el patio del colegio. En la
discusión se debate las estrategias de prevención e intervención que se
pueden llevar a cabo para erradicar el bullying en los centros educativos. |
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Denominación:
Hábitos de vida y factores psicológicos durante la adolescencia y
juventud en la Comunidad Autónoma del País Vasco.
Doctoranda:
Marta Arrue Mauleón.
Fecha
de defensa: 2010
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Son múltiples las
variables que influyen en que los jóvenes tengan hábitos de vida
saludables o realicen conductas de riesgo. El propósito de este estudio
transversal es describir y analizar los hábitos de vida durante la
adolescencia (13-17 años) y la juventud (18-26 años) en una muestra de
la Comunidad Autónoma del País Vasco (CAPV), comparando si existen
diferencias en función de la edad y el sexo. Complementariamente, se
exploran las relaciones existentes entre los hábitos de vida (ejercicio
físico, alimentación, consumo de tabaco, alcohol, drogas, sexualidad y
sueño), y algunos factores psicológicos y psicopatológicos tales como:
bienestar psicológico y material, autoconcepto, satisfacción corporal,
síntomas psicopatológicos e insatisfacción con el modelo estético
corporal predominante socialmente.
Para ello se ha
utilizado una muestra compuesta por 2.018 adolescentes y jóvenes (825
son hombres y 1.193 son mujeres). Los participantes han cumplimentado un
cuestionario sobre hábitos de vida, la Escala de bienestar psicológico (EBP.Sánchez-Cánovas,
1998), el Inventario de síntomas psicopatológicos SCL-90-R (Derogatis,
2002), la Escala de satisfacción corporal (ESC. Maganto y Cruz, 2000),
el Test de Siluetas para Adolescentes (TSA. Maganto y Cruz, 2000, 2008)
y el Listado de adjetivos para la evaluación del autoconcepto (LAEA.
Garaigordobil, 2008). Con los datos obtenidos se han realizado análisis
descriptivos y de comparación de medias (c2, t de Student, ANOVA) con la
finalidad de analizar diferencias en los habitos de vida en función del
sexo y la edad. También se han realizado análisis correlacionales (Pearson,
Spearman) entre cada una de las variables de los hábitos de vida y los
factores psicológicos y psicopatológicos exploradas. Para todo ello se
ha utilizado el programa estadístico SPSS, versión 17.0.
Los resultados
obtenidos muestran:
1. La
percepción subjetiva que tienen de su salud la mayor parte de los
adolescentes y jóvenes es que están sanos. En relación a las diferencias
en función del sexo y la edad, los hombres perciben que su salud es
mejor que la de las mujeres y los adolescentes mejor que la de los
jóvenes.
2. Los
hábitos de vida de la juventud no son todo lo saludables que se
esperaba. Sin embargo, hay que matizar las diferencias en función del
sexo y la edad. Los hombres informan de que tienen hábitos de vida más
saludables que las mujeres y los adolescentes que los jóvenes.
3. La
percepción subjetiva de tener unos hábitos de vida saludables que tienen
tanto los adolescentes como los jóvenes y tanto los hombres como las
mujeres, no corresponde con la realidad y el riesgo que corren con
respecto a los hábitos de vida en general es mayor que el que ellos
perciben.
4. El estado
de salud percibido de las personas no determina cómo son sus hábitos de
vida.
5. Ha
quedado demostrada la tendencia de los factores de riesgo a asociarse
simultáneamente. Es decir, cuando un adolescente inicia una conducta de
riesgo tiene una mayor probabilidad de que otras conductas de riesgo
aparezcan en breve tiempo.
6. Existe
una asociación entre tener unos hábitos de vida saludables, mostrar
altos niveles de bienestar psicológico, así como pocos síntomas
psicopatológicos.
Los resultados
obtenidos muestran la necesidad de promocionar hábitos de vida
saludables entre la juventud de la CAPV, especialmente entre las mujeres
y los jóvenes más mayores (19-26 años), ya que son estos grupos los que
realizan un número mayor de conductas de riesgo. Se constata la
necesidad de elaborar campañas de prevención en el tema de los hábitos
de vida en menores de 13 años, dado que la adolescencia temprana es un
período en el que ya muchos hábitos de vida no son saludables. Asimismo,
se matiza la validez de la percepción general de la salud a la hora de
evaluar los hábitos de vida, pero la corrobora como medida válida y
necesaria a la hora de evaluar los aspectos psicológicos. Igualmente se
confirma la necesidad de no tratar los hábitos de vida como conductas
aisladas y analizar las relaciones existentes entre éstas y las
variables psicológicas. |
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Denominación:
Sexismo, rasgos de personalidad y síntomas psicopatológicos en
adolescentes colombianos.
Doctoranda:
María Rosalía Donado.
Fecha
de defensa: 2010
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El tema del
sexismo, es de gran relevancia en el análisis psicológico de género.
Éste, se ha mostrado relacionado con múltiples creencias,
comportamientos y actitudes, de hombres y mujeres, especialmente en lo
relacionado con la discriminación y la violencia de género. El estudio
realizado, tuvo tres grandes objetivos: 1) analizar, si existen
diferencias significativas entre los adolescentes colombianos/as, en
función del nivel de desarrollo de la ciudad, en la cual viven
(Barranquilla y Bogotá), del sexo, de la edad, y de la clase social
(alta, media y baja), en sexismo (neosexismo, sexismo ambivalente,
ideología de rol sexual), dimensiones de masculinidad-feminidad,
autoconcepto, factores de personalidad (neuroticismo, extraversión,
apertura, amabilidad, responsabilidad), competencias sociales
(conformidad social, sensibilidad social, ayuda-colaboración, seguridad
y firmeza en la interacción, liderazgo prosocial, agresividad-terquedad,
dominancia, apatía-retraimiento y ansiedad-timidez), y síntomas
psicopatológicos (somatización, obsesión-compulsión, sensibilidad
interpersonal, depresión, ansiedad, hostilidad, ansiedad fóbica,
ideación paranoide, psicoticismo); 2) explorar, si existen relaciones
significativas entre sexismo (y sus tipos), otros parámetros de
personalidad (autoconcepto, factores de personalidad y competencias
sociales) y síntomas psicopatológicos; y 3) identificar, variables
predictoras del sexismo durante la adolescencia.
La muestra,
estuvo constituida por 846 adolescentes, hombres y mujeres de 14 a 16
años, 437 de Barranquilla y 409 de Bogotá. El estudio, utilizó un diseño
descriptivo y correlacional de corte transversal. Para medir las
variables, se utilizaron ocho instrumentos con garantías psicométricas.
Los resultados
obtenidos, sugieren que: 1) Los/las adolescentes de Barranquilla,
presentaron puntuaciones más altas, a los/las de Bogotá en sexismo
benevolente, sexismo ambivalente, ideología del rol sexual, asignación
de características femeninas en el concepto de hombre, autoconcepto,
extraversión, amabilidad, responsabilidad, conductas sociales de
sensibilidad social, ayuda-colaboración, seguridad-firmeza en la
interacción y liderazgo prosocial; 2) Los/las adolescentes de Bogotá,
obtuvieron puntuaciones superiores a los/las adolescentes de
Barranquilla, en asignación de características masculinas en el concepto
de hombre y de mujer, neuroticismo, conductas sociales de agresividad,
de ansiedad-timidez, síntomas de sensibilidad interpersonal, depresión,
ansiedad, hostilidad e ideación paranoide; 3) No se apreciaron
diferencias en los/las adolescentes de las dos ciudades, en sexismo
hostil, neosexismo, apertura a la experiencia, en las conductas
sociales de conformidad social, dominancia, apatía-retraimiento, en
síntomas de somatización, obsesión-compulsión, ansiedad fóbica, y
psicoticismo; 4) Los chicos, mostraron puntuaciones superiores a las
chicas, en sexismo hostil, sexismo ambivalente, neosexismo, ideología
del rol sexual, asignación de características masculinas en la
autoevaluación, conductas sociales de agresividad, dominancia y
apatía-retraimiento; 5) Las chicas, obtuvieron puntuaciones superiores a
los varones, en la asignación de características masculinas en el
concepto de mujer, la asignación de características femeninas en la
autoevaluación, neuroticismo, extraversión, apertura, amabilidad,
responsabilidad, conductas sociales de conformidad, sensibilidad social,
ayuda-colaboración y seguridad-firmeza en la interacción, en
somatización, depresión, ansiedad, ansiedad fóbica; 6) No se apreciaron
diferencias entre ambos sexos, en sexismo benevolente, características
masculinas y femeninas en el hombre, y características femeninas en la
mujer; 7) Los/las adolescentes de 14 años, presentaron puntuaciones
superiores a los de 15 y 16 años, en sexismo benevolente, neosexismo,
ideología del rol sexual y conductas de agresividad; y puntuaciones más
bajas en apertura, asignación de características femeninas en la
autoevaluación y asignación de características masculinas en el concepto
de mujer; 8) Los/las adolescentes de 16 años, mostraron puntuaciones
superiores a los/las de 14 años, en la asignación de características
masculinas en el concepto de mujer, asignación de características
femeninas en la autoevaluación y apertura; y puntuaciones más bajas en
sexismo benevolente, neosexismo, ideología del rol sexual y agresividad;
9) No se apreciaron diferencias, en autoconcepto y síntomas
psicopatológicos entre los/las adolescentes de 14 y 16 años; 10)
Respecto a las diferencias en función de las clases sociales (estatus
socio-económico), el sexismo hostil, benevolente, ambivalente, el
neosexismo, la ideología de género, la asignación de características
femeninas de autoevaluación, los factores neuroticismo y
responsabilidad, así como las conductas de conformidad social,
apatía-retraimiento y ansiedad-timidez, disminuyeron a medida que
aumentó la clase social; 11) El autoconcepto y la asignación de
características masculinas de autoevaluación, aumentaron a medida que se
elevó la clase social; 12) Los/las adolescentes de clase social baja,
tuvieron puntuaciones superiores, en síntomas de sensibilidad
interpersonal, ansiedad, ansiedad fóbica y psicoticismo; 13) Los/las
adolescentes de clase social alta, mostraron puntuaciones superiores, en
asignación de características masculinas en la autoevaluación y
autoconcepto; y, puntuaciones inferiores, en sexismo hostil,
benevolente, ambivalente, neosexismo, ideología del rol sexual,
asignación de características femeninas (autoevaluación), neuroticismo,
responsabilidad, conductas de conformidad social, apatía-retraimiento,
ansiedad-timidez, así como en síntomas de sensibilidad interpersonal,
ansiedad, ansiedad fóbica, y psicoticismo; 14) Se encontraron
correlaciones positivas, entre los distintos tipos de sexismo; 15) En
ambos sexos, se dieron correlaciones positivas del sexismo hostil, con
conductas de dominancia y síntomas de obsesión-compulsión y psicoticismo
en adolescentes; del sexismo benevolente con autoconcepto, extraversión,
responsabilidad, conductas de liderazgo prosocial y ansiedad-timidez en
adolescentes; y del sexismo ambivalente con extraversión, y conductas de
dominancia y de ansiedad-timidez; 16) En ambos sexos, se observaron
correlaciones negativas del neosexismo con autoconcepto, apertura a la
experiencia, conductas de sensibilidad social, ayuda-colaboración y
seguridad-firmeza en la interacción y correlaciones positivas con
conductas de agresividad, dominancia, apatía-retraimiento y
ansiedad-timidez; así como con síntomas de obsesión-compulsión,
sensibilidad interpersonal, ansiedad, depresión, ansiedad fóbica y
psicoticismo; 17) Se hallaron correlaciones negativas de ideología de
género con apertura a la experiencia y correlaciones positivas de
ideología de género con responsabilidad, dominancia, agresividad,
apatía-retraimiento y ansiedad-timidez; 18) Finalmente, se identificaron
como variables predictoras de neosexismo durante la adolescencia: muchas
conductas sociales de apatía-retraimiento y de agresividad; pocas
conductas de ayuda-colaboración y de liderazgo prosocial; baja apertura
y alta responsabilidad, muchos síntomas de psicoticismo, y bajos niveles
de depresión e ideación paranoide. La interpretación, se realizó con
base en las teorías, de sexismo ambivalente, de la dominancia social, de
la identidad social y del rol social, fundamentalmente. Los resultados,
ponen de manifiesto la necesidad de implementar programas de
intervención, para disminuir el sexismo. |
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Denominación:
Fibromialgia: Datos biográficos, características de personalidad,
psicopatología y efectos de dos tratamientos psicológicos
Doctoranda: Leila
Govillard Garmendia
Fecha
de defensa: 2011
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Con el fin de
comprender mejor la complejidad y afectación que provoca la Fibromialgia
en la vida de las personas afectadas, y dar respuesta a sus necesidades
psicológicas, nace este trabajo, que se divide en dos estudios bién
diferenciados: 1. Estudio descriptivo de la Fibromialgia, y 2. Efecto
de dos tratamientos psicológicos.
El propósito del
primer estudio es describir la población de personas afectadas de
Fibromialgia de Guipúzcoa en relación a factores histórico-biográficos,
al impacto de la enfermedad, así como a características psicológicas y
psicopatológicas. Con esta finalidad se comparan estas características
en personas con y sin Fibromialgia. El segundo estudio, se plantea como
objetivo evaluar la eficacia y los efectos diferenciales de dos
tratamientos psicológicos, con el fin de diseñar un protocolo de
asistencia psicológica que se adecue a las necesidades de cada paciente
y a una relación coste-beneficio óptimo. Con este fin se comparan dos
tratamientos de enfoque cognitivo-conductual, uno individual con
biofeedback electromiográfico, y otro grupal sin biofeedback, comparando
además el cambio que tienen los pacientes que reciben estos tratamientos
con un grupo de control sin tratamiento.
Para ello, en el
estudio 1 se ha utilizado una muestra compuesta por 190 personas, de
ellos 140 afectados de Fibromialgia, y 50 no afectados. Por su parte, en
el estudio 2 se ha utilizado una muestra constituida por 88 afectados,
distribuidos en tres grupos: 33 que reciben tratamiento
cognitivo-conductual individual con biofeedback, 33 que reciben
tratamiento cognitivo-conductual grupal, y 22 que no recibien ningún
tratamiento, constituyendo el grupo control. Metodológicamente se ha
utilizado en el estudio 1 un diseño de tipo descriptivo, comparativo, de
corte transversal; y en el estudio 2 una metodología experimental,
administrando 2 tratamientos experimentales, comparando los efectos de
ambos tratamientos con el grupo de control compuesto por personas
afectadas por la misma enfermedad.
Los participantes
del estudio 1 han cumplimentado el Cuestionario de Impacto de la
Fibromialgia FIQ (Monterde et al. 2004), el Listado de Adjetivos para
la Evaluación del Autoconcepto en Adolescentes y Adultos LAEA (Garaigordobil,
2011), la Escala de Autoestima RS (Rosenberg, 1965), el Cuestionario de
los Cinco Grandes Factores BFQ (Caprara et al. 1993), el Cuestionario de
90 Síntomas SCL-90-R (Derogatis, 2002), y un nuevo cuestionario
descriptivo, creado para valorar aspectos relacionados con la FM,
denominado Cuestionario de Datos Biográficos y Medico-Psicológicos para
personas afectadas de Fibromialgia CUDABIFI (Garaigordobil y Govillard,
2006). Por su parte, los participantes del estudio 2 han cumplimentado
los mismos instrumentos, excluyendo el cuestionario de personalidad BFQ,
y añadiendo el Inventario de Ansiedad Estado-Rasgo STAI (Spielberger et
al., 1970), la Escala de Depresión de Beck BDI (Beck, 1961), el
Inventario de Expresión de Ira Estado-Rasgo STAXI-2 (Spielberger,
2000), la Escala de Bienestar Psicológico EBP (Sánchez-Cánovas, 1998), y
el Inventario Diferencial de Adjetivos para el estudio del Estado de
Animo IDDA-EA (Tous y Pueyo, 1990).
Con los datos
obtenidos en el estudio 1 se han realizado análisis descriptivos
(frecuencias, porcentajes, medias, desviaciones típias) y análisis de
varianzas univariantes (ANOVAS); y con los datos del estudio 2 análisis
de varianzas multivariantes (MANOVAS) y univariantes (ANOVAS).
Los resultados
del estudio 1, que analiza datos biográficos y médico-psicológicos de
las personas con Fibromialgia, han puesto de relieve que las personas
con Fibromialgia comparadas con las que no tienen esta enfermedad:
-
Han tenido un nivel de
situaciones traumáticas vividas a lo largo del ciclo vital similar a
las personas sin Fibromialgia; sin embargo, han vivido
significativamente más experiencias de shock emocional y de
accidentes de tráfico con efecto de latigazo cervical.
-
Durante la
infancia tuvieron significativamente más dolores relacionados con el
crecimiento, mayor nivel de nerviosismo y dificultades de
concentración, así como más situaciones infantiles incómodas (en
hospicios, familias con graves problemas como violencia,
alcoholismo…).
-
Han sufrido
significativamente más enfermedades y operaciones. Además,
actualmente manifiestan significativamente más síntomas físicos
(dolor muscular, agotamiento, dolor articular, malestar de 24 horas
tras un esfuerzo, dolor de cabeza, hormigueo o ardor, sequedad de
mucosas, lesiones, dolor torácico, hipersensibilidad a la
temperatura, hipersensibilidad a sonidos, mareos y nauseas,
molestias estomacales, faringitis, ganas de orinar, frío en
extremidades, dolor en lengua y mandíbula, hinchazón de
extremidades, constipado y rinitis, síndrome de piernas inquietas,
dolor vaginal durante las relaciones sexuales, alergias, dolor
menstrual, y falta de apetito), más síntomas psicológicos (ansiedad,
depresión y trastornos de sueño), más problemas cognitivos
(desorientación, pérdida de memoria, falta de concentración,
dificultad para leer y confusión mental).
-
Han visitado
significativamente más profesionales de todo tipo (médicos
tradicionales, profesionales de la medicina alternativa, psicólogos,
brujos-curanderos), tienen significativamente menor nivel de
satisfacción con los médicos tradicionales consultados, pero similar
nivel de satisfacción al resto de profesionales (medicina
alternativa, psicólogos, brujos-curanderos).
-
En lo que se
refiere a las relaciones familiares, perciben significativamente un
mayor sentimiento de incondicionalidad de sus parejas pero también
muestran un mayor nivel de discusión con las mismas. Sin embargo,
tienen un nivel similar de situaciones de ruptura o divorcio. Tienen
significativamente más dificultades con los hijos, pero la
enfermedad no afecta significativamente a la unión familiar.
-
Tienen
significativamente mayores dificultades en las relaciones de
amistad, perciben que la enfermedad les impide ver a los amigos,
hacer nuevos amigos, y no se sienten comprendidos por estos.
-
Tuvieron que
abandonar significativamente más su trabajo por la incapacidad
derivada de la enfermedad, y perciben un menor nivel de apoyo de
los compañeros de trabajo.
-
Han sufrido
significativamente un descenso de su nivel económico por efecto de
la enfermedad.
-
Utilizan
significativamente más estrategias de afrontamiento del dolor
positivas y negativas.
-
Perciben significativamente
un menor grado de control del dolor, del agotamiento y del estado de
ánimo.
-
Tienen menos capacidad de
ser felices debido a la enfermedad (felicidad), más sentimiento de
ser víctimas y de ser una carga para los demás, sin embargo, tienen
similar nivel de fuerza psicológica, y menor sentimiento de culpa.
-
Se sienten
significativamente menos comprendidos por la sociedad, los
profesionales de la salud, la familia, los amigos y los compañeros
de trabajo, sin embargo se sienten igual de comprendidos por la
pareja, los hijos y los padres.
-
Tienen
significativamente una percepción más baja de su calidad de vida en
la actualidad, pero similar percepción de calidad de vida en su
juventud.
-
Tienen un
nivel significativamente superior de discapacidad funcional, de
dolor y de agotamiento respecto a las personas que no padecen esta
enfermedad.
-
Tienen un
nivel similar de autoconcepto, sin embargo muestran
significativamente un nivel inferior de autoestima.
-
Muestran
significativamente una capacidad superior de cooperación-empatía
(comprensión de los problemas y necesidades de los demás y la
cooperación con ellos), y de escrupulosidad (meticulosidad y amor
por el orden), mientras que tienen un nivel significativamente
inferior de control de emociones (control de los estados de tensión
asociados a experiencias emotivas) y de estabilidad emocional
(ansiedad, vulnerabilidad, emotividad e impulsividad), sin embargo,
en ambas condiciones se obtienen puntuaciones promedio. No se
aprecian diferencias significativas en el resto de las dimensiones
de personalidad (energía: dinamismo, dominancia; afabilidad:
cordialidad; tesón: perseverancia; control de impulsos; apertura
mental: apertura a la cultura, apertura a la experiencia).
-
Tienen significativamente
puntuaciones superiores en todos los síntomas psicopatológicos
evaluados (somatización, obsesión-compulsión, sensibilidad
interpersonal, depresión, ansiedad, hostilidad, ansiedad fóbica,
ideación paranoide, y psicoticismo), así como en el índice
sintomático general (GSI), en el índice de síntomas positivos (PST)
y en el índice de distrés por los síntomas (PSDI).
Los resultados del estudio 1,
que analiza datos biográficos y médico-psicológicos, evidencian que en
las
personas con Fibromialgia:
1.
El 52,1% tienen o han
tenido algún familiar con Fibromialgia o afectado por sintomatología
similar.
2.
El 23,6% de afectados de Fibromialgia
presentaron antecedentes psicológicos o psiquiátricos anteriores a la
Fibromialgia mientras que un 76,4% no presentaron antecedentes
psicológicos ni psiquiátricos antes de padecer Fibromialgia.
3.
En el 64,3% los
síntomas de la Fibromialgia se desarrollan de forma progresiva junto con
un suceso desencadenante, en el 32,9% de casos la evolución es
progresiva y sin ningún suceso desencadenante, y sólo en un 1,4% la
Fibromialgia se desencadena de forma súbita.
4.
En cuanto a la edad de aparición de los
síntomas de la Fibromialgia, en un 10,7% de casos aparecen a lo largo de
la infancia-adolescencia, un 20% entre los 20 y los 30 años, un 47,1%
entre los 30 y los 50 años, y un 12,7% después de los 50 años. Por
consiguiente, los síntomas de la Fibromialgia en muchas de las personas
afectadas por esta enfermedad (47,1%) se desarrollan entre los 30 y los
49 años.
5.
La media de tiempo entre la aparición
de los síntomas y la realización del diagnóstico de Fibromialgia
fue de 10 años. El número de pruebas realizadas para diagnosticar la
Fibromialgia oscilaba entre 2 y 17, con una media de 9; y el 59,3%,
recibió de 2 a 5 diagnósticos, siendo 4 la media de diagnósticos
recibidos.
6.
El número de síntomas
padecidos por las personas con Fibromialgia experimenta un incremento
considerable con el paso del tiempo (13%).
7.
La Fibromialgia tiene
una alta comorbilidad con otros síndromes y enfermedades. Un 56,4% de
las personas con Fibromialgia dicen padecer o haber padecido entre 4 y 6
enfermedades diferentes, mientras que únicamente un 1,4% no han
padecido ninguna enfermedad a parte de la Fibromialgia. Las enfermedades
más frecuentes fueron: el síndrome de fatiga
crónica (70,7%), síndrome de colon irritable (61,3%), síndrome de la
pierna inquieta (55%), dolor miofascial (50%), vejiga irritable (40,7%),
artritis reumática (36,4%), apnea nocturna (32,2%), tiroidismo (17,2%),
síndrome de Rinaud (5,7%), y diabetes (4,2%).
8.
Respecto a los
tratamientos recibidos y a su eficacia, un alto porcentaje de las
personas con Fibromialgia (46,4%) han probado entre 4 y 6 tratamientos
farmacológicos distintos. Un 29,3%, dicen haber mejorado por causas y
circunstancias personales, un 25% debido a un tratamiento médico
tradicional y un 13,6% debido a un tratamiento alternativo. A la
pregunta de si desean recibir tratamiento psicológico, en caso de no
haberlo recibido aún, únicamente un 15,7% rechaza el tratamiento
psicológico.
9.
Las actividades que más
realizan las personas con Fibromialgia son pasear, natación, gimnasia,
yoga y bicicleta, teniendo un nivel medio-alto (5-7,8) de satisfacción
en las mismas.
10.
Las estrategias de afrontamiento que más utilizan las
personas con Fibromialgia son: la medicación (75,7%), la distracción
mediante el pensamiento (64,3%), la realización de alguna actividad
(57,1%), el pensamiento-visualización positiva (43,6%), prestar atención
al dolor o vigilar los cambios, y establecer pequeños retos (42,1%).
11.
Las personas afectadas
por la Fibromialgia, en general, están bastante centradas en la
enfermedad (casi el 23% de los afectados piensan en la enfermedad entre
el 30 y el 50% del día; y similar porcentaje piensa entre el 60 y el
100% del tiempo).
12.
El 30,7% de las
personas con Fibromialgia creen que su etiología se relaciona con
factores psicológicos o personales, un 13,6% a factores físicos, y un
12,1% a la interacción de ambos factores. Y el 69,3% consideran que
factores o circunstancias personales influyen en su enfermedad.
13.
El
52% aceptan la enfermedad en grado alto
(7-10), y el 25,8% en grado medio (4-6), únicamente un 18,6% de las
personas con Fibromialgia tienen un nivel de aceptación bajo (0-3) de la
enfermedad.
14.
Al 43,6% se les
ha concedido una minusvalía, el 21,6% tiene una incapacidad laboral y el
36,4% reciben alguna ayuda por su enfermedad (ya sea de tipo económica,
fiscal, o funcional, como el aparcamiento).
Los resultados del estudio
2, en el que se analiza la eficacia de dos
tratamientos psicológicos comparándolos con un grupo de control,
confirman que los pacientes que realizaron algún tratamiento en
comparación con los de control significativamente: 1) Aumentaron sus
sentimientos de bienestar en la relación de pareja; 2) Disminuyeron su
nivel de ansiedad-estado; 3) Disminuyeron su nivel de ansiedad como
rasgo de personalidad; 4) Disminuyeron la expresión de sentimientos de
ira en situaciones de enfado; 5) Disminuyeron su nivel de estrés
(sentimiento desagradable de excitación corporal, relacionado con el
contexto, mala adaptación; sentimientos de tensión, intranquilidad,
agitación…); y 6) Aumentaron el nivel de arousal (alerta cortical que
afecta a los ritmos circadianos de vigilia-sueño, independiente del
contexto; sensación de estar despejado, fresco…). Complementariamente,
los resultados de los análisis de varianza también evidenciaron que los
participantes experimentales mostraron un cambio tendencialmente
significativo en las siguientes variables: bienestar psicológico,
síntomas de ansiedad, síntomas de hostilidad, índice de síntomas
positivos y depresión.
Por otro lado, la comparación
de los efectos diferenciales de ambos tratamientos no confirmó
diferencias estadísticamente significativas entre ambos. No obstante, y
aunque las diferencias no fueron estadísticamente significativas, se
puso de relieve que los pacientes del
tratamiento experimental 1 (tratamiento individual con biofeedback
electromiográfico)
mejoraron más en el nivel de discapacidad
funcional, dolor y agotamiento, la expresión de la ira y el nivel de
arousal; mientras que los pacientes del
tratamiento experimental 2 (tratamiento grupal sin biofeedback),
mejoraron más en el autoconcepto, el
bienestar psicológico subjetivo, la cantidad de síntomas
psicopatológicos; y el nivel de estrés.
La discusión enfatiza la relevancia
de continuar profundizando en la comprensión de la enfermedad, así como
en el desarrollo de propuestas de intervención psicológica
complementarias con los tratamientos médicos.
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