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TRABAJOS DIRIGIDOS: TESIS DOCTORALES

 

Denominación: Evaluación de los efectos de un programa de educación artística en la creatividad y en otras variables del desarrollo infantil.

Doctorando: José Ignacio Pérez Fernández.

Fecha de defensa: 2001.

Premio Extraordinario de Doctorado.

     Esta investigación tiene como objetivo principal evaluar el impacto de un programa de educación artística realizado con niños de 6-7 años en distintos tipos de creatividad (gráfico-figurativa, verbal, motriz, sonoro-musical) y en otras variables del desarrollo infantil tales como inteligencia, aptitudes perceptivo-motrices, autoconcepto, conducta social, juicio estético musical, habilidades musicales de discriminación auditiva, y reproducción rítmica Se utiliza un diseño experimental de comparación de grupos con medidas pretest y postest, con una muestra de 135 sujetos de primer curso de Educación Primaria (89 experimentales y 46 de control). La intervención, en la que se trabajan distintos lenguajes artísticos de manera interrelacionada, se compone de 21 sesiones de 90 minutos de duración. Antes y después de la misma se administra una batería de evaluación para explorar las variables dependientes.

     Los resultados de los análisis de varianza  (MANCOVAs) permiten observar un importante impacto del programa. El programa mejoró significativamente la creatividad verbal (fluidez, flexibilidad, originalidad), la creatividad gráfica (coeficiente de fluidez), la creatividad motriz (fluidez y originalidad), la conducta social (liderazgo, jovialidad, respeto-autocontrol, adaptación social), diversas habilidades perceptivo-motrices (rapidez manual, copia de una figura, tiempo de copia), el juicio estético melódico y la discriminación de modificaciones melódicas.

 

Evaluación de los efectos de un programa de juego cooperativo y creativo en el desarrollo de niños de 5 a 6 años.

Doctoranda: Laura Berrueco Ruiz de Gallo.

Fecha de defensa: 2005

     El estudio tuvo como objetivo diseñar, aplicar y evaluar los efectos de un programa de juego cooperativo y creativo, dirigido a niños y niñas de 5 a 6 años. Con esta finalidad se utilizó un diseño de medidas repetidas pretest-intervención-postest con grupos de control. La muestra consistió en 86 participantes, distribuidos en 5 grupos, 53 participantes experimentales (3 grupos) y 33 participantes de control (2 grupos). En la fase pretest y postest, en septiembre y en junio, antes y después de la intervención se utilizaron 8 instrumentos para medir diversos factores del desarrollo infantil: inteligencia (verbal, no verbal y global), habilidad cognitiva de resolución prosocial de problemas, factores de madurez neuropsicológica (atención, fluidez verbal, lenguaje comprensivo, memoria icónica y visopercepción), conducta prosocial altruista (con iguales y con un adulto), factores del desarrollo (conceptuación, contacto-comunicación, coordinación sensomotriz, desarrollo somático, despertar sensorial, normatividad, reacción afectiva y reacción motriz); conductas y rasgos de personalidad creadora, creatividad verbal (fluidez, flexibilidad y originalidad), creatividad gráfica (abreacción, elaboración, fluidez y originalidad) y pensamiento creativo a través del análisis de una imagen (atención a detalles inusuales, inconformismo, fluidez y originalidad para encontrar y solucionar problemas). El programa consistió en la realización de una sesión de juego semanal durante un curso escolar. La duración aproximada de cada sesión fue de 75 minutos, durante los cuales se realizaban 2 actividades lúdicas de forma secuenciada. Los juegos que componen el programa estimulan la creatividad (verbal, gráfica, constructiva, dramática...), la capacidad para trabajar de modo cooperativo y factores del desarrollo afectivo-emocional, psicomotriz e intelectual.

     Los resultados de los análisis estadísticos pusieron de manifiesto que el programa de intervención psicoeducativa estimuló significativamente en los participantes experimentales: la inteligencia verbal y global; la habilidad cognitiva de resolución prosocial de problemas; la fluidez verbal; la normatividad; y la creatividad (conductas y rasgos de personalidad creadora, creatividad verbal, gráfica y perceptiva). Además se comprobó que el programa fue especialmente beneficioso para aquellos participantes que antes de la intervención tenían bajos niveles de desarrollo intelectual, social y de pensamiento creativo. El programa no tuvo un impacto diferencial en función del género. Los resultados obtenidos evidencian el relevante papel del juego para fomentar el desarrollo integral del niño y además validan el programa de juego cooperativo y creativo diseñado para niños de 3º de Educación Infantil. Estos resultados apoyan la idea de introducir el juego, conducta prosocial y creatividad como elementos integrantes del curriculum de Educación Infantil.

 

Denominación: Bullying: Estudio epidemiológico de la violencia entre iguales en la CAPV

Doctorando: José Antonio Oñederra.

Fecha de defensa: 2007.

Premio Extraordinario de Doctorado.

 

     La investigación tiene como objetivo realizar un análisis epidemiológico del bullying, de la violencia entre iguales, en los escolares de la Comunidad Autónoma del País Vasco. En primer lugar, se desarrolla la fundamentación teórica del estudio: se define el concepto y las características del fenómeno, las teorías explicativas formuladas, contextos y factores implicados, revisando los estudios epidemiológicos llevados a cabo en otras comunidades y países. En concreto el trabajo pretende analizar diversas características, factores, tipos, incidencias y el índice de bullying en la CAPV.

     Para ello se plantean 17 hipótesis y se utiliza una metodología epidemiológica con una muestra de 5.983 participantes de 5º y 6º de Educación Primaria (10-12 años) y de Educación Secundaria Obligatoria (12-16 años) de 169 centros. Con la finalidad de medir las variables objeto de estudio se administraron 2 instrumentos de evaluación: el Cuestionario de violencia escolar: El maltrato entre iguales en la ESO (Defensor del Pueblo, 2000) y la Lista de chequeo: Mi vida en la escuela (Arora, 1987); que fueron aplicados en los dos idiomas oficiales.

     Los resultados más destacados constatan que la gran mayoría de los escolares se sienten bien tratados, tanto por sus compañeros como por sus profesores. El índice de bullying obtenido es similar a los estudiantes de España y de otros países, con un porcentaje del 5,8% de víctimas en Primaria y un 3,8% en Secundaria. Con el aumento de la edad disminuyen las conductas intimidatorias. La agresión más frecuente es la de tipo verbal. Alrededor del 4% de los estudiantes sienten miedo de acudir al colegio con mucha frecuencia. El agresor primordialmente es varón y la mayoría de las agresiones las realiza  en grupo exclusivamente masculino. La víctima también suele ser en la mayoría de las agresiones principalmente varón y del mismo aula que el agresor. El lugar donde más agresiones se producen es el patio del colegio. En la discusión se debate las estrategias de prevención e intervención que se pueden llevar a cabo para erradicar el bullying en los centros educativos.

 

Denominación: Hábitos de vida y factores psicológicos durante la adolescencia y juventud en la Comunidad Autónoma del País Vasco.

Doctoranda: Marta Arrue Mauleón.

Fecha de defensa: 2010

 

Son múltiples las variables que influyen en que los jóvenes tengan hábitos de vida saludables o realicen conductas de riesgo. El propósito de este estudio transversal es describir y analizar los hábitos de vida durante la adolescencia (13-17 años) y la juventud (18-26 años) en una muestra de la Comunidad Autónoma del País Vasco (CAPV), comparando si existen diferencias en función de la edad y el sexo. Complementariamente, se exploran las relaciones existentes entre los hábitos de vida (ejercicio físico, alimentación, consumo de tabaco, alcohol, drogas, sexualidad y sueño), y algunos factores psicológicos y psicopatológicos tales como: bienestar psicológico y material, autoconcepto, satisfacción corporal, síntomas psicopatológicos e insatisfacción con el modelo estético corporal  predominante socialmente.

Para ello se ha utilizado una muestra compuesta por 2.018 adolescentes y jóvenes (825 son hombres y 1.193 son mujeres). Los participantes han cumplimentado un cuestionario sobre hábitos de vida, la Escala de bienestar psicológico (EBP.Sánchez-Cánovas, 1998), el Inventario de síntomas psicopatológicos SCL-90-R (Derogatis, 2002), la Escala de satisfacción corporal (ESC. Maganto y Cruz, 2000), el Test de Siluetas para Adolescentes (TSA. Maganto y Cruz, 2000, 2008) y el Listado de adjetivos para la evaluación del autoconcepto (LAEA. Garaigordobil, 2008). Con los datos obtenidos se han realizado análisis descriptivos y de comparación de medias (c2, t de Student, ANOVA) con la finalidad de analizar diferencias en los habitos de vida en función del sexo y la edad. También se han realizado análisis correlacionales (Pearson, Spearman) entre cada una de las variables de los hábitos de vida y los factores psicológicos y psicopatológicos exploradas. Para todo ello se ha utilizado el programa estadístico SPSS, versión 17.0.

Los resultados obtenidos muestran:

1.      La percepción subjetiva que tienen de su salud la mayor parte de los adolescentes y jóvenes es que están sanos. En relación a las diferencias en función del sexo y la edad, los hombres perciben que su salud es mejor que la de las mujeres y los adolescentes mejor que la de los jóvenes.

2.      Los hábitos de vida de la juventud no son todo lo saludables que se esperaba. Sin embargo, hay que matizar las diferencias en función del sexo y la edad. Los hombres informan de que tienen hábitos de vida más saludables que las mujeres y los adolescentes que los jóvenes.

3.      La percepción subjetiva de tener unos hábitos de vida saludables que tienen tanto los adolescentes como los jóvenes y tanto los hombres como las mujeres, no corresponde con la realidad y el riesgo que corren con respecto a los hábitos de vida en general es mayor que el que ellos perciben.

4.      El estado de salud percibido de las personas no determina cómo son sus hábitos de vida.

5.      Ha quedado demostrada la tendencia de los factores de riesgo a asociarse simultáneamente. Es decir, cuando un adolescente inicia una conducta de riesgo tiene una mayor probabilidad de que otras conductas de riesgo aparezcan en breve tiempo. 

6.      Existe una asociación entre tener unos hábitos de vida saludables, mostrar altos niveles de bienestar psicológico, así como pocos síntomas psicopatológicos.

Los resultados obtenidos muestran la necesidad de promocionar hábitos de vida saludables entre la juventud de la CAPV, especialmente entre las mujeres y los jóvenes más mayores (19-26 años), ya que son estos grupos los que realizan un número mayor de conductas de riesgo. Se constata la necesidad de elaborar campañas de prevención en el tema de los hábitos de vida en menores de 13 años, dado que la adolescencia temprana es un período en el que ya muchos hábitos de vida no son saludables. Asimismo, se matiza la validez de la percepción general de la salud a la hora de evaluar los hábitos de vida, pero la corrobora como medida válida y necesaria a la hora de evaluar los aspectos psicológicos. Igualmente se confirma  la necesidad de no tratar los hábitos de vida como conductas aisladas y analizar las relaciones existentes entre éstas y las variables psicológicas. 

 

Denominación: Sexismo, rasgos de personalidad y síntomas psicopatológicos en adolescentes colombianos.

Doctoranda: María Rosalía Donado.

Fecha de defensa: 2010

 

 

El tema del sexismo, es de gran relevancia en el análisis psicológico de género. Éste, se ha mostrado relacionado con múltiples creencias, comportamientos y actitudes, de hombres y mujeres, especialmente en lo relacionado con la discriminación y la violencia de género. El estudio realizado, tuvo tres grandes objetivos: 1) analizar, si existen diferencias significativas entre los adolescentes colombianos/as, en función del nivel de desarrollo de la ciudad, en la cual viven (Barranquilla y Bogotá), del sexo, de la edad, y de la clase social (alta, media y baja), en sexismo (neosexismo, sexismo ambivalente, ideología de rol sexual), dimensiones de masculinidad-feminidad, autoconcepto, factores de personalidad (neuroticismo, extraversión, apertura, amabilidad, responsabilidad), competencias sociales (conformidad social, sensibilidad social, ayuda-colaboración, seguridad y firmeza en la interacción, liderazgo prosocial, agresividad-terquedad, dominancia, apatía-retraimiento y ansiedad-timidez), y síntomas psicopatológicos (somatización, obsesión-compulsión, sensibilidad interpersonal, depresión, ansiedad, hostilidad, ansiedad fóbica, ideación paranoide, psicoticismo); 2) explorar, si existen relaciones significativas entre sexismo (y sus tipos), otros parámetros de personalidad (autoconcepto, factores de personalidad y competencias sociales) y síntomas psicopatológicos; y 3) identificar, variables predictoras del sexismo durante la adolescencia.

La muestra, estuvo constituida por 846 adolescentes, hombres y mujeres  de 14 a 16 años, 437 de Barranquilla y 409 de Bogotá. El estudio, utilizó un diseño descriptivo y correlacional de corte transversal. Para medir las variables, se utilizaron ocho instrumentos con garantías psicométricas.

Los resultados obtenidos, sugieren que: 1) Los/las adolescentes de Barranquilla, presentaron puntuaciones más altas, a los/las de Bogotá en sexismo benevolente, sexismo ambivalente, ideología del rol sexual, asignación de características femeninas en el concepto de hombre, autoconcepto, extraversión, amabilidad, responsabilidad, conductas sociales de sensibilidad social, ayuda-colaboración, seguridad-firmeza en la interacción y liderazgo prosocial; 2) Los/las adolescentes de Bogotá, obtuvieron puntuaciones superiores a los/las adolescentes de Barranquilla, en asignación de características masculinas en el concepto de hombre y de mujer, neuroticismo, conductas sociales de agresividad, de ansiedad-timidez, síntomas de sensibilidad interpersonal, depresión, ansiedad, hostilidad e ideación paranoide; 3) No se apreciaron diferencias en los/las adolescentes de las dos ciudades, en sexismo hostil, neosexismo, apertura  a la experiencia, en las conductas sociales de conformidad social, dominancia, apatía-retraimiento, en síntomas de somatización, obsesión-compulsión, ansiedad fóbica, y psicoticismo; 4) Los chicos, mostraron puntuaciones superiores a las chicas, en sexismo hostil, sexismo ambivalente, neosexismo, ideología del rol sexual, asignación de características masculinas en la autoevaluación, conductas sociales de agresividad, dominancia y apatía-retraimiento; 5) Las chicas, obtuvieron puntuaciones superiores a los varones, en la asignación de características masculinas en el concepto de mujer, la asignación de características femeninas en la autoevaluación, neuroticismo, extraversión, apertura, amabilidad, responsabilidad, conductas sociales de conformidad, sensibilidad social, ayuda-colaboración y seguridad-firmeza en la interacción, en somatización, depresión, ansiedad, ansiedad fóbica; 6) No se apreciaron diferencias entre ambos sexos, en sexismo benevolente, características masculinas y femeninas en el hombre, y características femeninas en la mujer; 7) Los/las  adolescentes de 14 años, presentaron puntuaciones superiores a los de 15 y 16 años, en sexismo benevolente, neosexismo, ideología del rol sexual y conductas de agresividad; y puntuaciones más bajas en apertura, asignación de características femeninas en la autoevaluación y asignación de características masculinas en el concepto de mujer; 8) Los/las adolescentes de 16 años, mostraron puntuaciones superiores a los/las de 14 años, en la asignación de características masculinas en el concepto de mujer, asignación de características femeninas en la autoevaluación y apertura; y puntuaciones más bajas en sexismo benevolente, neosexismo, ideología del rol sexual y agresividad; 9) No se apreciaron diferencias, en autoconcepto y síntomas psicopatológicos entre los/las adolescentes de 14 y 16 años; 10) Respecto a las diferencias en función de las clases sociales (estatus socio-económico), el sexismo hostil, benevolente, ambivalente, el neosexismo, la ideología de género, la asignación de características femeninas de autoevaluación, los factores neuroticismo y responsabilidad, así como las conductas de conformidad social, apatía-retraimiento y ansiedad-timidez, disminuyeron a medida que aumentó la clase social; 11) El autoconcepto y la asignación de características masculinas de autoevaluación, aumentaron a medida que se elevó la clase social; 12) Los/las adolescentes de clase social baja, tuvieron puntuaciones superiores, en síntomas de sensibilidad interpersonal, ansiedad, ansiedad fóbica y psicoticismo; 13) Los/las adolescentes de clase social alta, mostraron puntuaciones superiores, en asignación de características masculinas en la autoevaluación y autoconcepto; y, puntuaciones inferiores, en sexismo hostil, benevolente, ambivalente, neosexismo, ideología del rol sexual, asignación de características femeninas (autoevaluación), neuroticismo, responsabilidad, conductas de conformidad social, apatía-retraimiento, ansiedad-timidez, así como en síntomas de sensibilidad interpersonal, ansiedad, ansiedad fóbica, y psicoticismo; 14) Se encontraron correlaciones positivas, entre los distintos tipos de sexismo; 15) En ambos sexos, se dieron correlaciones positivas del sexismo hostil, con conductas de dominancia y síntomas de obsesión-compulsión y psicoticismo en adolescentes; del sexismo benevolente con autoconcepto, extraversión, responsabilidad, conductas de liderazgo prosocial y ansiedad-timidez en adolescentes; y del sexismo ambivalente con extraversión, y conductas de dominancia y de ansiedad-timidez; 16) En ambos sexos, se observaron correlaciones negativas del neosexismo con autoconcepto, apertura a la experiencia, conductas de sensibilidad social, ayuda-colaboración y seguridad-firmeza en la interacción y correlaciones positivas con conductas de agresividad, dominancia, apatía-retraimiento y ansiedad-timidez; así como con síntomas de obsesión-compulsión, sensibilidad interpersonal, ansiedad, depresión, ansiedad fóbica y psicoticismo; 17) Se hallaron correlaciones negativas de ideología de género con apertura a la experiencia y correlaciones positivas de ideología de género con responsabilidad, dominancia, agresividad, apatía-retraimiento y ansiedad-timidez; 18) Finalmente, se identificaron como variables predictoras de neosexismo durante la adolescencia: muchas conductas sociales de apatía-retraimiento y de agresividad; pocas conductas de ayuda-colaboración y de liderazgo prosocial; baja apertura y alta responsabilidad, muchos síntomas de psicoticismo, y bajos niveles de depresión e ideación paranoide. La interpretación, se realizó con base en las teorías, de sexismo ambivalente, de la dominancia social, de la identidad social y del rol social, fundamentalmente. Los resultados, ponen de manifiesto la necesidad de implementar programas de intervención, para disminuir el sexismo.

 

Denominación: Fibromialgia: Datos biográficos, características de personalidad, psicopatología y efectos de dos tratamientos psicológicos

Doctoranda: Leila Govillard  Garmendia

Fecha de defensa: 2011

 

 

Con el fin de comprender mejor la complejidad y afectación que provoca la Fibromialgia en la vida de las personas afectadas, y dar respuesta a sus necesidades psicológicas, nace este trabajo, que se divide en dos estudios bién diferenciados: 1. Estudio descriptivo de la Fibromialgia, y  2. Efecto de dos tratamientos psicológicos.

El propósito del primer estudio es describir la población de personas afectadas de Fibromialgia de Guipúzcoa en relación a factores histórico-biográficos, al impacto de la enfermedad, así como a características psicológicas y psicopatológicas. Con esta finalidad se comparan estas características en personas con y sin Fibromialgia. El segundo estudio, se plantea como objetivo evaluar la eficacia y los efectos diferenciales de dos tratamientos psicológicos, con el fin de diseñar un protocolo de asistencia psicológica que se adecue a las necesidades de cada paciente y  a una relación coste-beneficio óptimo. Con este fin se comparan dos tratamientos de enfoque cognitivo-conductual, uno individual con biofeedback electromiográfico, y otro grupal sin biofeedback, comparando además el cambio que tienen los pacientes que reciben estos tratamientos con un grupo de control sin tratamiento.

Para ello, en el estudio 1 se ha utilizado una muestra compuesta por 190 personas, de ellos 140 afectados de Fibromialgia, y 50 no afectados. Por su parte, en el estudio 2 se ha utilizado una muestra constituida por 88 afectados, distribuidos en tres grupos: 33 que reciben tratamiento cognitivo-conductual individual con biofeedback, 33 que reciben tratamiento cognitivo-conductual grupal, y  22 que no recibien ningún tratamiento, constituyendo el grupo control. Metodológicamente se ha utilizado en el estudio 1 un diseño de tipo descriptivo, comparativo, de corte transversal; y en el estudio 2 una metodología experimental, administrando 2 tratamientos experimentales, comparando los efectos de ambos tratamientos con el grupo de control compuesto por personas afectadas por la misma enfermedad.

Los participantes del estudio 1 han cumplimentado el Cuestionario de Impacto de la Fibromialgia FIQ (Monterde et al. 2004), el Listado de Adjetivos para la  Evaluación del Autoconcepto en Adolescentes y Adultos LAEA (Garaigordobil, 2011), la Escala de Autoestima RS (Rosenberg, 1965), el Cuestionario de los Cinco Grandes Factores BFQ (Caprara et al. 1993), el Cuestionario de 90 Síntomas SCL-90-R (Derogatis, 2002), y un nuevo cuestionario descriptivo, creado para valorar aspectos relacionados con la FM, denominado Cuestionario de Datos Biográficos y Medico-Psicológicos para personas afectadas de Fibromialgia CUDABIFI (Garaigordobil y Govillard, 2006). Por su parte, los participantes del estudio 2 han cumplimentado los mismos instrumentos, excluyendo el cuestionario de personalidad BFQ, y añadiendo el Inventario de Ansiedad Estado-Rasgo STAI (Spielberger et al., 1970), la Escala de Depresión de Beck BDI (Beck, 1961), el Inventario de Expresión de Ira Estado-Rasgo STAXI-2  (Spielberger, 2000), la Escala de Bienestar Psicológico EBP (Sánchez-Cánovas, 1998), y el Inventario Diferencial de Adjetivos para el estudio del Estado de Animo IDDA-EA (Tous y Pueyo, 1990).

Con los datos obtenidos en el estudio 1 se han realizado análisis descriptivos (frecuencias, porcentajes, medias, desviaciones típias) y análisis de varianzas univariantes (ANOVAS); y con los datos  del estudio 2 análisis de varianzas multivariantes (MANOVAS) y univariantes (ANOVAS). 

Los resultados del estudio 1, que analiza datos biográficos y médico-psicológicos de las personas con Fibromialgia, han puesto de relieve que las personas con Fibromialgia comparadas con las que no tienen esta enfermedad: 

  1. Han tenido un nivel de situaciones traumáticas vividas a lo largo del ciclo vital similar a las personas sin Fibromialgia; sin embargo, han vivido significativamente más experiencias de shock emocional y de accidentes de tráfico con efecto de latigazo cervical.
  2. Durante la infancia tuvieron significativamente más dolores relacionados con el crecimiento, mayor nivel de nerviosismo y dificultades de concentración, así como más situaciones infantiles incómodas (en hospicios, familias con graves problemas como violencia, alcoholismo…).
  3. Han sufrido significativamente más enfermedades y operaciones. Además, actualmente manifiestan significativamente más síntomas físicos (dolor muscular, agotamiento, dolor articular, malestar de 24 horas tras un esfuerzo, dolor de cabeza, hormigueo o ardor, sequedad de mucosas, lesiones, dolor torácico, hipersensibilidad a la temperatura, hipersensibilidad a sonidos, mareos y nauseas, molestias estomacales, faringitis, ganas de orinar, frío en extremidades, dolor en lengua y mandíbula, hinchazón de extremidades, constipado y rinitis, síndrome de piernas inquietas, dolor vaginal durante las relaciones sexuales, alergias, dolor menstrual, y falta de apetito), más síntomas psicológicos (ansiedad, depresión y trastornos de sueño), más problemas cognitivos (desorientación, pérdida de memoria, falta de concentración, dificultad para leer y confusión mental).
  4. Han visitado significativamente más profesionales de todo tipo (médicos tradicionales, profesionales de la medicina alternativa, psicólogos, brujos-curanderos), tienen significativamente menor nivel de satisfacción con los médicos tradicionales consultados, pero similar nivel de satisfacción al resto de profesionales (medicina alternativa, psicólogos, brujos-curanderos).
  5. En lo que se refiere a las relaciones familiares, perciben significativamente un mayor sentimiento de  incondicionalidad de sus parejas pero también muestran un mayor nivel de discusión con las mismas. Sin embargo, tienen un nivel similar de situaciones de ruptura o divorcio. Tienen significativamente más dificultades con los hijos, pero la enfermedad no afecta significativamente a la unión familiar.
  6. Tienen significativamente mayores dificultades en las relaciones de amistad, perciben que la enfermedad les impide ver a los amigos, hacer nuevos amigos, y no se sienten comprendidos por estos.
  7. Tuvieron que abandonar significativamente más su trabajo por la incapacidad derivada de la enfermedad, y perciben un menor nivel de  apoyo de los compañeros de trabajo.
  8. Han sufrido significativamente un descenso de su nivel económico por efecto de la enfermedad.
  9. Utilizan significativamente más estrategias de afrontamiento del dolor positivas y negativas.
  10. Perciben significativamente un menor grado de control del dolor, del agotamiento y del estado de ánimo.
  11. Tienen menos capacidad de ser felices debido a la enfermedad (felicidad), más sentimiento de ser víctimas y de ser una carga para los demás, sin embargo, tienen similar nivel de fuerza psicológica, y menor sentimiento de culpa.
  12. Se sienten significativamente menos comprendidos por la sociedad, los profesionales de la salud, la familia, los amigos y los compañeros de trabajo, sin embargo se sienten igual de comprendidos por la pareja, los hijos y los padres.
  13. Tienen significativamente una percepción más baja de su calidad de vida en la actualidad, pero similar percepción de calidad de vida en su juventud.
  14. Tienen un nivel significativamente superior de discapacidad funcional, de dolor y de  agotamiento respecto a las personas que no padecen esta enfermedad.
  15. Tienen un nivel similar de autoconcepto, sin embargo muestran significativamente un nivel inferior de autoestima.
  16. Muestran significativamente una capacidad superior de cooperación-empatía (comprensión de los problemas y necesidades de los demás y la cooperación con ellos), y de escrupulosidad (meticulosidad y amor por el orden), mientras que tienen un nivel significativamente inferior de control de emociones (control de los estados de tensión asociados a experiencias emotivas) y de estabilidad emocional (ansiedad, vulnerabilidad, emotividad e impulsividad), sin embargo, en ambas condiciones se obtienen puntuaciones promedio. No se aprecian diferencias significativas en el resto de las dimensiones de personalidad (energía: dinamismo, dominancia; afabilidad: cordialidad; tesón: perseverancia; control de impulsos; apertura mental: apertura a la cultura, apertura a la experiencia).
  17. Tienen significativamente puntuaciones superiores en todos los síntomas psicopatológicos evaluados (somatización, obsesión-compulsión, sensibilidad interpersonal, depresión, ansiedad, hostilidad, ansiedad fóbica, ideación paranoide, y psicoticismo), así como en el índice sintomático general (GSI), en el índice de síntomas positivos (PST) y en el índice de distrés por los síntomas (PSDI).

 

Los resultados del estudio 1, que analiza datos biográficos y médico-psicológicos, evidencian que en las personas con Fibromialgia: 

1.      El  52,1% tienen o han tenido algún familiar con Fibromialgia o afectado por sintomatología similar.

2.      El 23,6% de afectados de Fibromialgia presentaron antecedentes psicológicos o psiquiátricos anteriores a la Fibromialgia mientras que un 76,4%  no presentaron antecedentes psicológicos ni psiquiátricos antes de padecer Fibromialgia.

3.      En el 64,3% los síntomas de la Fibromialgia se desarrollan de forma progresiva junto con un suceso desencadenante, en el 32,9% de casos la evolución es progresiva y sin ningún suceso desencadenante, y sólo en un 1,4% la Fibromialgia se desencadena de forma súbita.

4.      En cuanto a la edad de aparición de los síntomas de la Fibromialgia, en un 10,7% de casos aparecen a lo largo de la infancia-adolescencia, un 20% entre los 20 y los 30 años, un 47,1% entre los 30 y los 50 años, y un 12,7% después de los 50 años. Por consiguiente, los síntomas de la Fibromialgia en muchas de las personas afectadas por esta enfermedad (47,1%) se desarrollan entre los 30 y los 49 años.

5.      La media de tiempo entre la aparición de los síntomas y la realización del diagnóstico de Fibromialgia fue de 10 años. El número de pruebas realizadas para diagnosticar la Fibromialgia oscilaba entre 2 y 17, con una media de 9; y el 59,3%, recibió de 2 a 5 diagnósticos, siendo 4 la media de diagnósticos recibidos.

6.      El número de síntomas padecidos por las personas con Fibromialgia experimenta un incremento considerable con el paso del tiempo (13%).

7.      La Fibromialgia tiene una alta comorbilidad con otros síndromes y enfermedades. Un 56,4% de las personas con Fibromialgia dicen padecer o haber padecido entre 4 y 6 enfermedades diferentes, mientras que  únicamente un 1,4% no han padecido ninguna enfermedad a parte de la Fibromialgia. Las enfermedades más frecuentes fueron: el síndrome de fatiga crónica (70,7%), síndrome de colon irritable (61,3%), síndrome de la pierna inquieta (55%), dolor miofascial (50%), vejiga irritable (40,7%), artritis reumática (36,4%), apnea nocturna (32,2%), tiroidismo (17,2%), síndrome de Rinaud (5,7%), y diabetes (4,2%).

8.      Respecto a los tratamientos recibidos y a su eficacia, un alto porcentaje de las personas con Fibromialgia (46,4%) han probado entre 4 y 6 tratamientos farmacológicos distintos. Un 29,3%, dicen haber mejorado por causas y circunstancias personales, un 25% debido a un tratamiento médico tradicional y un 13,6% debido a un tratamiento alternativo. A la pregunta de si desean recibir tratamiento psicológico, en caso de no haberlo recibido aún, únicamente un 15,7% rechaza el tratamiento psicológico.

9.      Las actividades que más realizan las personas con Fibromialgia son pasear, natación, gimnasia, yoga  y bicicleta, teniendo un nivel medio-alto (5-7,8) de satisfacción en las mismas.

10.  Las estrategias de afrontamiento que más utilizan las personas con Fibromialgia son: la medicación (75,7%), la distracción mediante el pensamiento (64,3%), la realización de alguna actividad (57,1%), el pensamiento-visualización positiva (43,6%), prestar atención al dolor o vigilar los cambios, y establecer pequeños retos (42,1%).

11.  Las personas afectadas por la Fibromialgia, en general, están bastante centradas en la enfermedad (casi el 23% de los afectados piensan en la enfermedad entre el 30 y el 50% del día; y similar porcentaje piensa entre el 60 y el 100% del tiempo).

12.  El 30,7% de las personas con Fibromialgia creen que su etiología se relaciona con factores psicológicos o personales, un 13,6% a factores físicos, y un 12,1% a la interacción de ambos factores. Y el 69,3% consideran que factores o circunstancias personales influyen en su enfermedad.

13.  El 52% aceptan la enfermedad en grado alto (7-10), y el 25,8% en grado medio (4-6), únicamente un 18,6% de las personas con Fibromialgia tienen un nivel de aceptación bajo (0-3) de la enfermedad.

14.  Al 43,6% se les ha concedido una minusvalía, el 21,6% tiene una incapacidad laboral y el 36,4% reciben alguna ayuda por su enfermedad (ya sea de tipo económica, fiscal, o funcional, como el aparcamiento). 

Los resultados del estudio 2, en el que se analiza la eficacia de dos tratamientos psicológicos comparándolos con un grupo de control, confirman que los pacientes que realizaron algún tratamiento en comparación con los de control significativamente: 1) Aumentaron sus sentimientos de bienestar en la relación de pareja; 2) Disminuyeron su nivel de ansiedad-estado; 3) Disminuyeron su nivel de ansiedad como rasgo de personalidad; 4) Disminuyeron la expresión de sentimientos de ira en situaciones de enfado; 5) Disminuyeron su nivel de estrés (sentimiento desagradable de excitación corporal, relacionado con el contexto, mala adaptación; sentimientos de tensión, intranquilidad, agitación…); y 6) Aumentaron el nivel de arousal (alerta cortical que afecta a los ritmos circadianos de vigilia-sueño, independiente del contexto; sensación de estar despejado, fresco…). Complementariamente, los resultados de los análisis de varianza también evidenciaron que los participantes experimentales mostraron un cambio tendencialmente significativo en las siguientes variables: bienestar psicológico, síntomas de ansiedad, síntomas de hostilidad, índice de síntomas positivos y depresión. 

Por otro lado, la comparación de los efectos diferenciales de ambos tratamientos no confirmó diferencias estadísticamente significativas entre ambos. No obstante, y aunque las diferencias no fueron estadísticamente significativas, se puso de relieve que los pacientes del tratamiento experimental 1 (tratamiento individual con biofeedback electromiográfico) mejoraron más en el nivel de discapacidad funcional, dolor y agotamiento, la expresión de la ira y el nivel de arousal; mientras que los pacientes del tratamiento experimental 2 (tratamiento grupal sin biofeedback), mejoraron más en el autoconcepto, el bienestar psicológico subjetivo, la cantidad de síntomas psicopatológicos; y el nivel de estrés.

La discusión enfatiza la relevancia de continuar profundizando en la comprensión de la enfermedad, así como en el desarrollo de propuestas de intervención psicológica complementarias con los tratamientos médicos.