Informe histórico y antecedentes de la fosa de Valdediós (Asturias)

 

Pedro de la Rubia

rubiafam@hotmail.com

 

Con la colaboración de José Antonio Landera

moumagu@teleline.es

 

Asociación para Recuperación de la Memoria Histórica en Asturias

 

Nota previa: Parte de la información más abajo expuesta puede consultarse de igual modo en la página web “La memoria de los nuestros” cuya dirección es,

 

http://www.memoriahistorica.org/alojados/periquete/paginas/valdedios.html

 

 

El informe de la exhumación y el estudio antropológico debe consultarse en: Informe exhumación.

 

Valdediós, al fondo la fosa.

 

La fosa en primer plano en Valdediós antes de la excavación. 

 

Area del prado en donde se encontraba la fosa.

 

 

Cartas de muerte llegaron

la muerte detrás del yugo

cartas del mismo patrón

con un sello de verdugo.

(Manuel Gerena)

 

Antecedentes

            

Al estallar la Guerra Civil el  coronel Aranda,  que hasta entonces ha tenido engañadas a las autoridades republicanas, se traslada al cuartel de Pelayo, donde se encontraban el resto de los mandos militares de la ciudad de Oviedo con excepción de los correspondientes al 10º Grupo de Asalto, cuyo jefe el comandante Alfredo Ros Hernández era adicto a la República.    

 

Según diario anónimo existente en el Archivo Histórico Militar de Avila había recibido del Ministro de Guerra el siguiente mensaje: “Fusiles en Cuartel Pelayo trasládense inmediatamente a Cuartel Santa Clara. Personal armado con fusiles sobrantes en mayor número que pueda y municionado debe marchar ferrocarril con urgencia sobre Palencia y Valladolid. Dé cuenta del cumplimiento y salida”.

 

Todos los allí reunidos son partidarios de desobedecer la orden y de la sublevación. Aranda encarga al comandante Caballero, que hasta entonces se había mantenido escondido, que tome el Cuartel de Santa Clara, antiguo convento y  sede del mencionado Grupo de Asalto y en donde se encontraban ya civiles en busca de armas. En cambio,  hay pocos guardias pues se encontraban dispersos en la ciudad al cuidado de centros de interés.

 

A pesar de ser sorprendidos los guardias y los paisanos que se encontraban en el Cuartel consiguen presentar resistencia hasta el día siguiente en el que tienen que rendirse. Después de la rendición mataron al comandante Ros que enarbolaba un pañuelo blanco, dos guardias y veinticinco milicianos según la declaración de un superviviente.

 

Una vez salvadas las escasas resistencias en la ciudad el coronel Aranda comunica al general Mola tener en su poder la capital.        

 

Algunos dirigentes de izquierda se reúnen en el asilo Cano-Mata-Vigil para constituir el Comité de Oviedo del Frente Popular. Entre ellos está el doctor Luis Laredo, que más tarde sería despedido de la Cruz Roja por “mal español”, y que también tenía un Sanatorio en la calle Fuertes Acevedo, situado a la altura del edificio en el que actualmente se encuentran las oficinas de la empresa HUNOSA, y en el que trabajaban al menos dos enfermeros del Psiquiátrico, Antonio Piedrafita y Buenaventura Domingo Fernández. Este último, visto en el Cuartel de Santa Clara, donde había acudido por armas en compañía de otro enfermero llamado Pablo Tolín, e integrando la columna de apoyo a Madrid fue detenido y se le juzgó en Consejo de Guerra el 2 de diciembre de 1936 acusado de  rebelión condenándosele a cadena perpetua. 

 

Una vez pasados los primeros días las fuerzas adictas a la República  cercan Oviedo.

 

(Foto publicada en la prensa local de la época)

 

El Hospital Psiquiátrico de La Cadellada queda  dentro del cerco establecido por los milicianos del ejército republicano a la ciudad, y en Octubre  de  1936 lanzan un fuerte ataque, gracias al cual en la mañana del día 13 ocuparon el hospital que había sido abandonado por sus defensas dejando atrás enfermos y personal de servicio.

 

Durante la permanencia de los milicianos en el hospital parece que el Dr. Fandiño se hace cargo del Centro con parte del personal, unos por encontrarse de servicio y otros que acuden nuevamente al trabajo, a pesar de que habían dejado de acudir desde  el  19  de Julio anterior.

 

Durante esos días se presentaron también algunos familiares de enfermos para hacerse cargo de ellos y llevárselos.

 

Existen algunas declaraciones posteriores que dan cuenta de la actividad de algunos empleados durante esos días colaborando con los milicianos, empleados que más tarde serían expedientados y destituidos.

 

En algunas de esas declaraciones parece que los milicianos dieron instrucciones para que los empleados nombrasen a un Jefe del Centro, resultando elegido el capataz de la vaquería Luis F. Tejuca. Es de suponer que fuese para todos los aspectos que no fuesen médicos.            

 

Militarmente la ofensiva de las milicias  fracasa y tienen que abandonar a su vez el hospital cinco días después, es decir, el día 18. Los Milicianos, en cambio, llevan consigo a parte de los enfermos y del personal, estos últimos tras una estancia breve en Gijón para completar la plantilla se dirigen a un antiguo Monasterio, en Valdediós, cercano a Villaviciosa.

 

Construido en el año 1200 por Alfonso IX de León, que originariamente estuvo habitado por monjes cistercienses venidos de Sta. María de Sobrado (Galicia) hasta que hubo de ser abandonado por la desamortización del s. XIX, aún así algunos de los monjes permanecieron en el hasta su muerte. Se encuentra al lado de la iglesia prerrománica asturiana de San Salvador de Valdediós.

 

Este Monasterio fue habilitado por las autoridades sanitarias republicanas para hospital y en él estuvieron casi un año.

 

Algunos empleados se hicieron acompañar de sus familias con las que fueron ocupando casas deshabitadas, alquilando habitaciones, o incluso en el propio Monasterio, etc., donde la vida transcurrió  con bastante normalidad, y donde sus hijos pudieron ir a una escuela cercana.

 

Un periodo incluso feliz según nos confiesa Antonio Lorenzo, quien se encontraba allí con su madre y hermano, mientras que su padre iba los fines de semana desde Gijón, donde trabajaba. 

 

Antonio Lorenzo contaba entonces con once años de edad. Su madre, Conchita Moslares, junto con su amiga Angeles García y los hijos de ambas acabaron compartiendo una vivienda en Llaneces, trabajando Ángeles en turno de día y Conchita en el de noche con el fin de tener atendidos a sus hijos.

 

Personal del Hospital de Valdediós Enero 1937 (Fotografía: Constantino Suárez)

 

Nota: Con todas las reservas propias del caso, las personas identificadas serían: 1. desconocido; 2. Adela Alvarez; 3. desconocida; 4. desconocida; 5. E. Montoto; 6. desconocido; 7. Sagrario Estébanez; 8. desconocida; 9. Máximino Manuel González; 10. Lucía González; 11. Concha Moslares?; 12. desconocida; 13.  desconocido; 14. desconocido; 15. desconocido; 16. Antonio Piedrahita; 17. Urbano Menéndez; 18. desconocido; 19. Domingo González; 20. Gerardo Pérez. (Foto de Constantino Suarez tomada en Valdediós en Enero de 1937 que se conserva en el Archivo Municipal de Gijón).

 

No toda la plantilla del Hospital permaneció estable durante todo el tiempo, sino que algunos fueron incorporándose más tarde y otros sólo durante algún tiempo.

 

Las únicas incidencias que hemos encontrado registradas en ese periodo fue el suicidio de dos enfermos.

 

El Juzgado de Villaviciosa abrió diligencias de ambos casos, pero de uno de ellos, dada las características de la muerte cerró el caso sin las mismas. Del expediente abierto en el primer caso nos ha servido para conocer el nombre de un enfermero que no constaba en otros documentos.  

 

Todos los expedientes judiciales de estos años serían revisados posteriormente por los nuevos jueces nombrados por el nuevo Régimen.

 

Casi todo el personal se afilia a la llegada a Valdediós al Socorro Rojo Internacional, sección de Villaviciosa, pues hemos localizado en los microfilms existentes en el Archivo Histórico Provincial de Oviedo, el registro de inscripciones que recoge un primer grupo más numeroso y otros, posteriores, más reducidos.

 

Algunos incluso afiliaron a algún familiar, como por ejemplo Emilio Montoto, que anotó a su esposa e hija.

 

Este registro nos ha servido para el cruce y confirmación de nombres que estuvieron o pasaron por el Hospital así como la relación de personal  localizada que aunque no figura fecha, probablemente se hizo hacía el verano de 1937, pues en esas fechas otros hospitales efectuaron también, a petición de la Consejería de Sanidad, listas parecidas. 

 

Es muy posible que las autoridades republicanas de la Consejería de Sanidad de Asturias y León no pensaran en Valdediós como emplazamiento definitivo, pues hemos encontrado un escrito fechado en Mayo de 1937 en el que solicitan la expropiación de una finca en Hevia (Noreña) con el fin de destinarla a Sanatorio Psiquiátrico. El curso de la guerra haría que estos planes se abandonasen.     

 

 

(Documento obtenido en el Archivo Histórico Provincial de Asturias, del microfilm del Archivo de Salamanca-Sección Guerra Civil)

 

(Foto de Constantino Suarez tomada en Valdediós en Enero de 1937, cuyo negativo se conserva en el Archivo Municipal de Gijón)

 

Es posible que el Hospital se usara también para  estancias de ciertas personas que sin estar enfermas psíquicas  lo usaran para estar escondidas por algún motivo, seguramente político. No obstante hay que tener en cuenta que entonces, y hasta muchos años después, el padecer ataques de epilepsia era motivo suficiente para internamiento.  

 

Además según nos cuenta Antonio Lorenzo, ingresaban personas que procedían del frente con neurosis, e incluso algunos de ellos heridos. 

 

En Oviedo

 

Una vez retirados los milicianos del Hospital de la Cadellada, en el que  quedaron una parte de los enfermos y del personal sanitario,  los gestores de la Diputación abren expedientes de depuración prácticamente a todos los  empleados, incluso a algunos que no marcharon con los milicianos, y que tuvieron que justificar su permanencia en el hospital, siendo destituidos el resto.

 

Se hace cargo nuevamente de la dirección el doctor Pedro Quirós Isla, que en Mayo de 1936 había sido suspendido mientras se le incoaba expediente por diversas denuncias presentadas contra el.

 

Se nombra un Juez Instructor y entre Oviedo y Luarca, debido al cerco,  se van ejecutando los expedientes, estos siempre tienen la misma tramitación: solicitud de informes a la Oficina de Información y Enlace, quien da cuenta de la actividad política o sindical. A la Comisaría de Investigación y Vigilancia, que a su vez informa de los antecedentes policiales o penales. Publicación de la apertura del expediente en el Boletín Oficial de la Provincia concediendo cinco días al expedientado para efectuar su pliego de descargo. Y tras una literatura equívoca que  intenta ocultar quién se levantó en armas contra el régimen establecido que era la República, como por ejemplo,...”en las filas de quienes se han levantado en subversión comunista contra el régimen y organización secular de la vida española”... o ...”y para mantenimiento de los sagrados principios que informan la nueva España”. Los expedientes terminan con la destitución del empleado  con efectos retroactivos a la fecha en que había dejado de acudir al Hospital de La Cadellada.

 

Una vez que el Hospital fue desalojado por los Milicianos, pareció como si se convirtiera en blanco preferente de la artillería sitiadora republicana pues el Psiquiátrico hubo de ser desalojado en Diciembre de 1936 para buscar refugio en Las Dominicas. De donde tienen evacuar también a finales de febrero de 1937,  marchando entonces al Colegio del Santo Ángel. El Colegio también hubo de ser abandonado trasladándose entonces al Monasterio de Córias, en Cangas del Narcea, lugar ya definitivo hasta que terminada la guerra y reparado el edificio de La Cadellada acogió nuevamente la sede del Hospital Psiquiátrico Provincial.

 

(Edificio de La Cadellada, días antes de su demolición en el año 2003)

 

La Guerra

             

En septiembre de 1937 el ejercito nacional, con cuatro Brigadas Navarras, en conjunto unos 33.000 hombres, ya veteranos en la campaña del País Vasco y Santander, con gran cantidad de armamento artillero y con el apoyo aéreo de la “Legión Cóndor” alemana, que durante la campaña alfombrará de bombas incendiarias los reductos de resistencia, cruza la frontera Cántabra con Asturias.

 

Entre estas brigadas se encuentra la  6ª Brigada Navarra, creada en Mayo de 1937 durante la campaña del País Vasco al mando del Coronel Miguel Abriat, y que entre otros, en la Primera Media Brigada, se encuentra el 4º Batallón Arapiles nº 7, al mando del Comandante de Caballería Emilio Molina, incorporado al Batallón el 6 de Julio de ese año.

 

El Comandante Molina permanece al mando del Batallón Arapiles hasta que es relevado con fecha 9 de diciembre por ascenso a Teniente Coronel, y se le da el mando de la Segunda Media Brigada de la 63 División. 

 

El 11 de Octubre se hace cargo de la 6ª Brigada  el Coronel H. Rolando de Tella. Se reorganiza la Brigada y pasa a tener 3 Agrupaciones en vez de las dos iniciales. La primera Agrupación sigue también al mando del Teniente Coronel  Alberto Serrano.

Dos lugares destacan en la dura resistencia puesta por las fuerzas republicanas en la que se aprovecha de la dureza del terreno: el Mazuco y Peñas Blancas. Dos hombres destacan dirigiendo sus defensas: Higinio Carrocera en el primero y Fernández Ladreda en el segundo. 

 

No obstante, la superioridad y la veteranía se impone, la república quema las últimas reservas llamando a los asturianos más jóvenes, pero a mediados de octubre de 1937 el ejército republicano asturiano prácticamente ya no existe.

 

El día 17 de Octubre, la IV Brigada Navarra pasa el Sella entre Ribadesella y Santianes y llega hasta la Isla. La I Brigada baja por el Sueve a Colunga mientras la VI Brigada “recorre y limpia” la margen del izquierda del río, según escribe eufemísticamente Martínez Bande en su libro “El Final del Frente Norte”.  

 

Seguramente es en estos días, cuando se produce un hecho que Antonio Lorenzo nos cuenta y que a su vez le fue narrado por  su primo refiriéndose al jefe que mandaba el regimiento acampado en el Monasterio, y que transcribimos “Le estoy viendo alto, fuerte vestido de uniforme lleno de medallas con un crucifijo enorme colgado al cuello y una cicatriz que le marcaba desde el rabillo del ojo izquierdo hasta la comisura de la boca dándole un aspecto sardónico. El nos pasaba la mano en la cabeza y seguía su paseo siempre en la alameda que da entrada al convento y siempre solo. Después quedé sabiendo por mi primo que la cicatriz era herida de bayoneta y el motivo de el andar solo parece ser que los otros oficiales le evitaban hacían el vacío por su crueldad pues no hacia prisioneros y justo en el ultimo combate que tuvieron antes de llegar a Valdediós habían capturado una compañía de milicianos todos jóvenes de ultima hora y les habían mandado pasar a bayoneta como era su costumbre”.

 

El día 19,  la IV Brigada entra en Villaviciosa, la I Brigada baja por la carretera de Colunga a Infiesto mientras la VI Brigada se encuentra a su izquierda por las laderas  oeste y sur del Sueve.

 

De ser correcto  el recuerdo de Antonio Lorenzo narrado anteriormente, es probable que se produjese este día 19, pues en la copia del Diario de Operaciones de la 6ª Brigada detalla de la siguiente forma las operaciones del día: “La primera Agrupación con Arapiles y trece de Zaragoza tras duros combates, en que cogieron más de 70 cadáveres enemigos, dos ametralladoras y 74 sub-fusiles ametralladoras, ocuparon Caravidales, La Guesal y Cereceda” y aunque informa igualmente que el Arapiles tuvo 68 heridos es el único día en que se recoge el número de víctimas del bando republicano.

 

El día 20, la IV Brigada opera en los alrededores de Villaviciosa, la I Brigada llega hasta Amandi mientras que la VI Brigada continúa avanzando por su flanco. “La primera Agrupación sin hallar resistencia, marchó por La Goleta y Millares a establecerse en posiciones próximas a Cabanes”.          

 

En estos días prácticamente ya no se combate,  lo recoge el diario de Javier Nagore, mencionado anteriormente y que señala que en su camino hacia Gijón se cruzaban con “un chorreo de milicianos que, con todo su armamento, camina en dirección contraria, hacia sus pueblos y aldeas. No hay odio en sus miradas, sino cansancio”.

 

El día 21 la IV Brigada entra por la tarde en Gijón, mientras que la I Brigada llega a Peón, y según el diario de Javier Nagore, del que recoge un extracto Daniel Palacio en el Cuaderno de Historia nº XIII, editado por el Ateneo Obrero de Gijón, apuran para llegar también a Gijón, haciendo noche en Granda. La VI Brigada siguió su marcha sin encontrar resistencia.

 

Sin embargo el libro de Martínez Bande “El final del Frente Norte” da como día de entrada en Gijón por la I Brigada el día siguiente 22 de Octubre y termina la guerra en Asturias. Y da comienzo entonces una dura etapa de represión siempre ocultada y negada.

 

El día 22 de Octubre la VI Brigada se establece “a lo largo y a ambos lados  de la carretera Oviedo a Villaviciosa”. “La primera Agrupación lo hizo en Valdediós y pueblos inmediatos”. En el Monasterio se establece el IV Batallón Arapiles 7, como mínimo, pues se encuentra allí el primo de una de las enfermeras, de Conchita Moslares, como asistente del alférez Mendiarán, perteneciente a la 4ª Cia. del Arapiles.  

 

Este hecho apunta a que el Comandante Molina sea la persona que Antonio Lorenzo nos señala en su mensaje, trascrito parcialmente anteriormente y del que completaremos más adelante, aunque no hemos podido confirmarlo con total seguridad hasta ahora.

 

La única duda queda en la situación que ocupó durante esos días el Teniente Coronel Alberto Serrano, Jefe de la 1ª Agrupación de la Brigada. Si quedó en Valdediós o bien se alojó con la plana mayor de la Brigada en Villaviciosa.

 

La Agrupación llegó a Valdediós hacia las 15 horas del día 22 de Octubre, hora que coincide con lo recogido por Esther y su madre en una cinta grabada posteriormente.         

 

La viuda e hija de Emilio Montoto nos cuentan en dicha cinta  que el día de la llegada de los militares a Valdediós, quienes llevaban entre ellos un sacerdote, se dijo una misa en el exterior a la que asistieron también los vecinos del lugar.

 

Durante este mes de Octubre se ha  recrudecido la huida hacia Francia de las personas que temen los horrores de la guerra y esa etapa de represión que adivinan que vendrá tras la derrota. Entre ellas varias personas de la plantilla del Hospital de Valdediós, algunos,  significados ya durante los hechos de la Revolución de Octubre de 1934, como es el caso de Domingo González, personaje importante en el sindicalismo de la época, según la nota autobiográfica que más adelante incorporamos a nuestro trabajo.

 

Mari Paz, hija de Gerardo Pérez Ania recuerda que Rosa Flórez fue a su casa a despedirse, pero volvieron, bien por que no encontraron donde ir o porque consideraron, al igual que los que no se movieron de allí, que no tenían nada que temer pues estaban cumpliendo su obligación como funcionarios dependientes de la Consejería de Sanidad de un gobierno legítimo como era el de la República. Posiblemente contribuyera a esta idea el hecho de no sufrir represalias los primeros días de estancia de los militares en el Monasterio.

 

A la vista de los hechos acaecidos posteriormente no cabe duda que se equivocaron y ese error les costó la vida a muchos de ellos.

 

Mari Paz nos cuenta que a Valdediós llegaron procedentes de Covadonga, parte de personal, enfermos y heridos de los  hospitales allí establecidos, uno de Sangre, dependiente del Socorro Rojo, que debía ser pequeño dada la corta relación de atendidos que en un momento dado realiza, y otro mucho mayor dependiente de la Consejería de Sanidad. Al igual que del Hospital de Valdediós hemos localizado la relación del personal del Hospital de Covadonga. No, en cambio, del Hospital de Sangre.  

 

La tragedia

 

El resto de empleados continuó sus funciones en el Hospital hasta el 27 de Octubre en que ocurrió la tragedia que aún se recuerda por las circunstancias que concurrieron: la crueldad, la premeditación y los intervinientes. Por un lado soldados del ejercito, indudablemente con la aquiescencia de sus mandos, y por otro personas que no habían empuñado un arma y que como sanitarios de un Hospital dependiente de la Consejería de Sanidad eran funcionarios civiles.

 

Ese día parece ser que llegó un mensajero procedente de Oviedo con una lista.

 

Los nombres de esa lista son llamados, y cinco de ellos son detenidos y conducidos a la cárcel de Villaviciosa y posteriormente a la del Coto, en Gijón, donde se les juzgaría en Consejo de Guerra. Dos de ellos serían fusilados.

 

Emilio Montoto ante la preocupación de su esposa al oír su nombre le dice: “no temas que por cuidar dementes no me va a pasar nada”. Sería la última vez que lo vio con vida, según nos cuenta su hija Esther.

 

A lo largo de ese día Mari Paz, hija de Gerardo Pérez, que había sido detenido,  es enviada por su madre al Monasterio para pedir a una enfermera amiga que las acompañe por la noche. Parece que es Rosa Flórez la que le contesta que ellas están encerradas allí y que no las dejan salir.

 

A continuación reproducimos la versión de Antonio Lorenzo,  tal como nos la cuenta, únicamente nos hemos permitido corregir algunas letras o la ortografía de algunas palabras pues se trata de un hombre que lleva muchos años fuera de España.

 

Antonio nos cuenta: ”El día anterior a eso de las nueve de la mañana apareció en el convento un sujeto vestido con un traje negro y corbata con una carpeta (nosotros estábamos jugando en la alameda lo teníamos visto y fijado por que desentonaba del ambiente) el cual la entrego al Pires y se fue. Este por su vez llamó a su ordenanza y le pidió para entregar una lista que sacó de dicha carpeta al oficial de turno para no dejar salir a los que estaban en la misma. El ordenanza paso una mirada en la misma y se encontró con un apellido Moslares en la misma.....así que se puso a buscar quien tenia ese nombre y cuando mi madre llegó, el la estaba esperando y enseguida se identificaron como primos pues mi madre tenia contacto con las tías y tíos, el la puso al tanto de lo que había y fue a hablar con el Piles el cual le autorizo a sacarla de la lista. Después fue a pedir por Angeles “la sampedra” compañera de muchos años de mi madre y también consiguió sacarla de la lista a partir de ahí no se separo mas de mi madre la noche toda” .

 

También Esther y su madre nos confirman el que los empleados fueron llamados nominalmente por lista. Creemos que, al margen de la procedencia de la lista, bien sea por carta, como nos dice Antonio Lorenzo, o bien por nómina, como nos cuentan Ester y su madre, lo que si queda clara es la premeditación de los hechos que ocurrieron posteriormente. 

 

Entre los años 1965 y 1970, siendo entonces Anita la encargada de enseñar el Monasterio a los turistas recuerda que un día uno de ellos se dirigió a ella al acabar la visita, preguntándole si sabía dónde se encontraba la “sala física”, una vez allí el hombre comentó emocionado, según Anita, que aún mantenía fijas en su memoria las imágenes que horrorizado contempló allí. Después le pidió ir al prado donde se encuentra la fosa donde fueron enterradas las personas asesinadas y le contó que fue obligado a ayudar a llevar a dos mujeres hasta allí y que acabó perdiendo el conocimiento pues era muy joven, cuando lo recobró se encontraba nuevamente en el Monasterio. El le aseguró que fueron 18 las víctimas aquella noche.

 

Antonio Lorenzo, en cambio, asegura: ”Nuestro primo después nos informó de varios detalles del suceso. Se llevaron que yo me recuerde sobre treinta y tres personas, las obligaron a abrir la fosa y acostarse en la misma y así los mataron menos a Piedrafita que intento huir y le dieron un tiro en la cabeza, seguro que esta allí enterrado. Después de eso los perros andaban desenterrando restos y alguien los enterró mejor”.

 

Este detalle de los perros también nos lo cuenta Esther y Anita, siendo el padre de esta última quién decide cubrirlos mejor.

 

Eduardo García, en su artículo publicado en La Nueva España con fecha 29 de diciembre del año 2002 refiere el testimonio del sacerdote que acompañaba a la tropa y transmitido a otro sacerdote con motivo de unos ejercicios espirituales: “Es un relato estremecedor que habla de una cena preparada por las propias enfermeras, de un baile obligado, del consumo de gran cantidad de alcohol y de todo tipo de abusos sexuales”.

 

Cuenta la leyenda popular en Valdediós que un capellán fue el encargado de dar la extremaunción a las victimas instantes antes de la matanza.

 

La desesperación de los familiares que allí vivían con alguno de los asesinados alcanza un punto culminante cuando la esposa de Antonio Piedrafita  arranca parte de la chaqueta que su marido muerto llevaba puesta. Según se dice a Piedrafita no le correspondía trabajar esa noche. No sabemos si fue llamado o si acudió para ver qué ocurría y si podía ayudar a sus compañeros.

 

Antonio Lorenzo recuerda también que al día siguiente “como mi madre tenía el turno por la noche ella llegaba a cada a las seis y diez lo máximo y traía la  leche  para  el desayuno.  En el día del suceso eran  las seis  y  media  y  no tenia  aparecido así yo bajé por la caleya a encontrarla y cuando llegué en la esquina del muro del convento noté que algo tenia pasado, aquella zona era un castañal de árboles grandes que cubrían un área bastante extensa atrás del convento pues bien  cerca  del  camino  ya dentro del bosque había una área toda revuelta  como  si tuviese sido escarbada yo me adentré y vi pedazos de carne en un tronco. Asustado salí de allí y un poco más abajo cerca de un bebedor que tenia en el camino me encontré con mi madre que venía llorando y que me puso al corriente de lo que tenia pasado” ... “a partir de estos hechos perdí mi infancia, mi adolescencia y parte de mi juventud en aquellos años de la pos-guerra  que mejor  no recordarlos”.

 

Resulta un sarcasmo y una demostración de la publicidad mediática el artículo que dos días después de los asesinatos publica Sánchez Mazas en la prensa y del que entresacamos unos párrafos:...”Tú no nos elegiste, Señor, para que fuéramos delincuentes contra los delincuentes, sino soldados ejemplares.....cada acción nuestra sea la afirmación de un valor y una moral superiores...”

 

Antecedentes y conclusiones

 

Existe en la memoria del Valle el convencimiento de que el Jefe que mandaba el Arapiles murió en el frente de Teruel. No es cierto tanto en el caso del que mandaba el batallón, el Comandante Molina, como en el caso del Jefe de la Agrupación, el Teniente Coronel Serrano.

 

El mismo día en que los militares marchan de Valdediós, el 28 de Octubre,  se produce el acuerdo de la Diputación Provincial para que el doctor Pedro Quirós Isla se desplace allí para recoger a los enfermos del Hospital.

 

El doctor Pedro Quirós Isla se niega a recibir a la ya viuda de Antonio Piedrafita, muerto esa nefasta madrugada, según le contó posteriormente esta a su hijo que entonces tenía nueve meses.

 

En 1983 Antonio Lorenzo viene a España e intenta entrevistarse con quién  esté dispuesto a escucharlo con el fin de exhumar los cadáveres y darles una sepultura digna teniendo que marchar sin conseguir absolutamente nada. Nos cuenta que intentó entrevistarse con Pedro Quirós Isla pero este se negó alegando su edad avanzada.

 

En cambio, diez años más tarde, en 1993,  se produce un cruce epistolar en la sección de “Cartas al Director” de La Nueva España entre componentes del Ateneo Obrero de Gijón, Daniel Palacios entre ellos,  y Pedro Quirós Isla en relación a los sucesos allí ocurridos que este niega y achaca la tristeza y el pesimismo reinante a la detención de los cinco empleados que, posteriormente, serían juzgados en Gijón y asegura en su carta publicada el 22 de Mayo de 1993 que su memoria es excelente, a pesar de sus años.

 

Es de imaginar que el personal estuviese triste, principalmente, por lo ocurrido a sus compañeros días antes, pero también es probable que Pedro Quirós Isla no tuviese deseos de saber nada ya que nunca quiso recibir a la viuda de Antonio Piedrafita que acudió repetidas veces a su puerta, en el Monasterio, en demanda de explicación o ayuda.

 

Que duda cabe que la recuperación de esa lista que Antonio Lorenzo asegura que tuvieron su primo y su madre, pues de otra forma no se explica el saber que Ángeles García también se encontraba en ella, nos diría la relación de nombres que contenía, su procedencia y quién la firmaba. Pero nos tememos que no aclararía totalmente el número de las víctimas.

 

Es posible que la famosa lista contuviese los nombres de las personas que siendo empleados de la Diputación en el Hospital de La Cadellada habían dejado de acudir a su puesto de trabajo por distintas causas, bien por haber huido desde el inicio de la guerra, por haberse ido a Valdediós por una u otra razón, o haber ido directamente al frente y que fueron represaliados y expulsados.    

 

Exhumados los restos durante la segunda quincena del mes de julio del año 2003, se confirma que las víctimas fueron diecisiete, doce mujeres y cinco hombres (ver informe específico de exhumación y análisis de los restos).

 

Personal del Hospital de Valdediós

 

En la relación de empleados del Hospital encontrada en el Archivo Histórico Provincial de Asturias, en la documentación microfilmada de los fondos correspondiente a Guerra Civil existentes en el Archivo Histórico de Salamanca,  hemos observado algunos aspectos a destacar:

 

1.- Que no todos los empleados que salieron de Oviedo con la expedición figuran en ella.

 

2.- Falta en ella como mínimo Antonio Piedrafita que sí estuvo e incluso fue asesinado allí, carencia que desconocemos si es debida a un error o si se encontraba entonces de permiso. Y si algún otro se encuentra en la misma circunstancia.

 

3.- Haciendo el cruce de las personas que figuran en la relación del Socorro Rojo, como procedentes del Psiquiátrico, quedan algunos nombres que tampoco figuran y que aún no hemos podido determinar su relación con el hospital.

 

 

Relación del personal del Hospital de Valdediós

 

Nombre

Procedencia

C argo

Felicidad Álvarez

Gijón

Lavandera

Pergentína Abarrio Busto

Cadellada

Enfermera

Rosario Álvarez

Cadellada

Enfermera

Luz Álvarez Flórez

Oviedo

Ayudante de Cocina

Adela Álvarez González

Cadellada

Administradora

José Álvarez González

¿?

Conductor

Claudia Alonso Moyano

¿Gijón?

Limpieza

Soledad Arias Menéndez

Grado

Limpieza

Manuel Coalla Guisasola

Grado

Estudiante de Medicina

David Cueva

¿?

Enfermero

Mercedes Díaz González

Cadellada

Enfermera

Sagrario Estébanez

Cadellada

Plancha y Costura

Ricardo Fandiño Iglesias

Cadellada

Médico

Oliva Fernández

Cadellada

Enfermera

Josefa Fernández Novo

Cadellada

Enfermera

Rosa Flórez

Cadellada

Enfermera

Jesús Fuente Meredíz

Cadellada

Enfermero

Felisa Galán

Cadellada

Enfermera

Ángeles García

Cadellada

Enfermera

Almudena García Fernández

Puelles

Lavandera

Antonio González

¿Gijón?

Enfermero

Lucía González

Cadellada

Enfermera

Domingo González

Cadellada

Conserje

Max.Manuel González García

Cadellada

Practicante

Antolín González López

Castrillón

Enfermero

Consuelo Iglesias

Cadellada

Plancha y Costura

Mª Teresa Martínez González

Gijón

Enfermera Sub.

Julita Menéndez Alvarez

Avilés

Enfermera Sub.

Urbano Menéndez Amado

Gijón

Enfermero

Soledad Mendez Pello

Baiña

Limpieza

Concha Moslares

Cadellada

Enfermera

Emilio Montoto

Cadellada

Enfermero

Gerardo Pérez Ánia

Cadellada

Barbero

Marina Solís Tuya

Gijón

Enfermera

Eladia Suarez Solís

Cadellada

Enfermera

Pilar Quirós

Cadellada

Enfermera

Anselmo Valdés

Cadellada

Guarda

Manuel Vallina Pérez

Gijón

Enfermero

Fernando Valledor

Oviedo

Electricista

Francisca Vázquez

Cadellada

Cocinera

Rita Viesca

Cadellada

Enfermera

José Mª Villarrica Corujo

zona  de Puelles

Panadero

 

A la lista anterior hay que añadir los siguientes nombres:

 

Casimiro García Cores

Gijón

Enfermero (declara en diligencias del Juzgado con motivo del

suicidio de un enfermo)

Antonio Piedrafita García

Cadellada

Enfermero (omitido en la relación de personal)

Fernando González Riancho

¿?

Enfermero

 

Nombres sin  cruzar  en la lista del Socorro Rojo

 

Como ya indicamos anteriormente la lista de afiliaciones al Socorro Rojo nos ha servido para el cruce de nombres del personal que procedía de Oviedo y algunos de Gijón obtenidos en las fichas de afiliaciones de los Sindicatos UGT y CNT.

 

Queda por determinar si las siguientes personas correspondían a personal del Hospital o familiares o incluso si se trató de personas que únicamente estuvieron un corto plazo de tiempo.

 

-        Manuel González Menéndez

-        Antonio Suárez

-        Vicenta Alvarez Alvarez

-        Manuel Roiget Cortés

 

Hay dudas si los tres nombres siguientes pueden formar parte del grupo “Manicómio Provincial” como le denominan, por tratarse seguramente de personas de la zona.

 

-        Francisco Polledo Menéndez

-        Trinidad Peón

-        América Peón

 

Personal que marcho de Oviedo y no figura en la relación de Valdediós

 

Sorprende un tanto que algunos empleados que aparentemente marcharon con el grupo de La Cadellada, no figuren en cambio en la relación del Hospital.

 

-        Manuel Alvarez Alvarez

-        José Forneri Beltrán

-        Marcelino Abelardo Noriega

-        Pablo Tolín Fernández

-        Ciriaca Rodriguez López

-        Luis F. Tejuca Valdés

-        Liberto Valderrama Sotelo

 

De momento únicamente hemos localizado a Liberto Valderrama integrando la lista de personal del Hospital de Covadonga.

 

Pablo Tolín es situado por el Sindicato de la CNT de Gijón en Villaviciosa. Pero a fecha 23 de septiembre de 1937 se encuentra, con 32 años de edad, integrado en la Brigada Auxiliar de Fortificaciones nº 1 con categoría de Brigada.   

 

Personal detenido en Valdediós y posteriormente juzgado en Gijón

 

-        JOSE ALVAREZ GONZALEZ

-        JESUS FUENTES MEREDIZ

-        FERNANDO GONZALEZ RIANCHO

-        GERARDO PEREZ ANIA

-        FERNANDO VALLEDOR PRIETO

 

JOSE ALVAREZ GONZALEZ: Conductor del Hospital. Condenado a pena de muerte en Consejo de Guerra, que se le conmutó el 15 de Febrero  de 1938.

 

JESUS FUENTES MEREDIZ: Enfermero. Procedía de La Cadellada, fue destituido el 28 de enero de 1935 por los sucesos ocurridos durante la Revolución de Octubre de 1934. Fue repuesto el 1 de Marzo de 1936, al igual que el resto de sus compañeros en igual situación, con motivo de la amnistía decretada cuando ganó las elecciones el Frente Popular. La Oficina de Vigilancia y Enlace lo señala como socialista y es destituido con fecha efecto 19 de julio de 1936. Es detenido el 26 de Octubre de 1937 en Valdediós y puesto en libertad, según el mismo declara el 19 de Agosto de 1940. Solicita su reincorporación en Mayo de 1952, viviendo en Oviedo y es desestimada en Febrero de 1954.

 

FERNANDO GONZALEZ RIANCHO: Portero del Hospital de Valdediós. Era vecino de Amandi. Según M. Laruelo, fue juzgado en Consejo de Guerra el 17 de Noviembre de 1938, siendo condenado a 12 años de prisión.

 

GERARDO PEREZ ANIA: Peluquero. Procedía de la Cadellada, aunque no se ha podido localizar el expediente de su permanencia en dicho Hospital. Natural de Ablaña, de 40 años, casado y con 3 hijos. Pertenecía al Partido Socialista y desempeñó el cargo de Secretario de la Agrupación de Ablaña durante varios años, y posteriormente, en 1934 se afilia a la UGT. Llegó a Valdediós el 4 de Noviembre de 1936. Detenido es conducido a Gijón donde tras Consejo de Guerra es fusilado el 16 de Febrero de 1938.

 

(Documento procedente del Archivo Histórico Militar de Salamanca, sección Guerra Civil)

(Documento procedente del Archivo Histórico Militar de Salamanca, sección Guerra Civil)

 

FERNANDO VALLEDOR PRIETO: Electricista. Natural de Oviedo, de 56 años. Aunque no pertenecía a la plantilla de La Cadellada si era empleado de la Diputación. No hemos podido localizar tampoco su expediente, aunque sabemos que era republicano. En la biografía efectuada para el Psiquiátrico el 26 de Agosto de 1937 declara haber llegado a Valdediós el 1 de Febrero de dicho año y pertenecer desde los 19 años al Partido Republicano Federal. Fue detenido y trasladado a Gijón donde se le condenó a muerte en Consejo de Guerra. Fue fusilado el 16 de Febrero de 1938.

 

(Documentos procedentes del Archivo Histórico Militar de Salamanca, sección Guerra Civil)

 

Personal del que consta su muerte en Valdediós

 

-        CLAUDIA ALONSO MOYANO

-        LUZ ALVAREZ FLOREZ

-        ROSA FLOREZ MARTINEZ

-        URBANO MENENDEZ AMADO

-        EMILIO MONTOTO SUERO

-        SOLEDAD NIETO ARIAS (SOLEDAD ARIAS MENENDEZ)

-        ANTONIO PIEDRAFITA GARCIA

-        OLIVA FERNANDEZ VALLE  (por testimonio)

 

CLAUDIA ALONSO MOYANO: No era empleada de la Diputación. El único dato del que contamos es que estaba afiliada al Sindicato Sanitario de la CNT en Gijón. Con fecha 3-11-2003, su hermano, cuñada y sobrino vienen a Gijón y nos dicen que nació en Serrada (Valladolid), en 1915 pues aseguran que era dos años mayor que su hermana Eusebia, la cual cumplió el 29 de Octubre pasado 86 años. Por tanto tendría 21 o 22 años cuando murió. Quedan en enviarnos fotografías fecha de nacimiento. Nos cuentan que ella no fue al pueblo con otra amiga por encontrarse en Gijón arreglando la boca (creen que los dientes delanteros), estando en el pueblo la amiga, estalló la guerra y ya no pudo regresar. Su hermana Eusebia se encontraba en Valdediós con ella, trabajando también y creen que la noche de los asesinatos se acostaron juntas y que cuando despertó su hermana ya no se encontraba con ella. A Eusebia la hicieron volver al pueblo, donde llegó con una gran excitación nerviosa sin poder asegurar que Claudia había muerto aquella noche.    

(Claudia Alonso Moyano)

 

LUZ ALVAREZ FLOREZ: No era de la plantilla de la Diputación. Ayudante de cocina.  Hija de Rosa Flórez, se cree que era la novia de Urbano Menéndez y la más joven de las víctimas con 19 años de edad.

 

(Documento procedente del Archivo General Militar de Salamanca, sección Guerra Civil)

 

ROSA FLOREZ MARTINEZ: Enfermera Mayor del Hospital. La Oficina de Información y Enlace la acusa de estar afiliada a la UGT. En Octubre de 1935 se le abre expediente por comentarios que efectúa sobre la Superiora y las Hermanas de la Caridad que declararon en el Consejo de Guerra contra Domingo González proponiendo el Juez Instructor la suspensión de empleo y sueldo durante un mes. En relación a los sucesos durante la Revolución de Octubre de 1934 la enfermera Maria Suarez declara que Rosa Florez  salía del Centro por las noches en compañía de Sabina Fernández para recoger heridos al Pontón de Vaqueros y servir de enlace con los revolucionarios. En Septiembre de 1936 el Subdelegado Militar en el Psiquiátrico propone igualmente la suspensión de empleo y sueldo por un mes por negligencias, originar conatos de insubordinación en el personal subalterno y diversos comentarios. En expediente disciplinario abierto se la destituye con fecha efecto 23 de septiembre de 1936. Asegurando el Subdelegado Militar que al marchar los milicianos del Hospital ella marchó con ellos en dirección a Gijón. Figura en la relación de personal de Valdediós en calidad de enfermera. Tenía 35 años a su muerte, habiendo tenido 3 hijas siendo Luz Álvarez, que murió con ella, la mayor de las tres. La menor se encontraba en el Hospicio de Oviedo, donde actualmente se encuentra el Hotel Reconquista, el cual se encontraba regentado por monjas y quienes recibían de Rosa Florez el pago de su manutención. Tras la muerte de su madre enviaron a la pequeña a servir como asistenta en un domicilio de Gijón.

 

(Rosa Flórez y su primera hija Luz Alvarez aproximadamente cinco años antes de la muerte de ambas en Valdediós - Foto cedida por su nieto y sobrino Antonio)

 

URBANO MENENDEZ AMADO: Enfermero. Se incorporó al grupo procedente en Gijón, donde vivía en la Avda. de Oviedo. Hemos encontrado su ficha de afiliación tanto en UGT como en la CNT, debió darse baja del primero de ellos pues reconoce ser de CNT en la nota autobiográfica efectuada para la Comisión Depuradora de Organismos Civiles. Era el más joven de los enfermeros, 18 años. En todos los testimonios recogidos  se le hace novio de Luz Alvarez, también asesinada esa noche.

 

(Documento obtenido en el Archivo Histórico Provincial de Asturias, del microfilm del Archivo de Salamanca-sección Guerra Civil)

 

EMILIO MONTOTO SUERO: Peón de Patio en La Cadellada. Fue suspendido en el expediente de depuración con fecha efecto 22 de Octubre de 1936 y únicamente se le declara afecto a Frente Popular y aunque figuró como propuesto a expediente por los hechos de la Revolución de Octubre de 1934 no se  le llegó abrir. En relación del personal de Valdediós figura como enfermero. A su llegada a Valdediós se afilian el, su esposa Emilia Rieca y su hija Esther  al Socorro Rojo, sección de Villaviciosa. Estuvo en La Habana (Cuba), pero a raíz de la promulgación de la ley del 50% (reparto por igual de mano de obra nativa y española) perdió el empleo y volvió a España consiguiendo plaza en el Psiquiátrico de La Cadellada  al parecer por la mediación de Valentín Alvarez, hombre de fortuna económica y que puso a disposición de la República. En  la autobiografía efectuada el 5 de Agosto de 1937 señala como llegada a Valdediós en Noviembre de 1936 y estar afiliado a la UGT y tener 38 años de edad. Es posible que en su viaje de regreso a España desde Cuba conociera en el barco a Valentín Álvarez, el cual emigró también de joven a dicho país haciendo fortuna, pues habló a su familia de el ayudándole a conseguir el puesto de trabajo en La Cadellada. De la Enciclopedia Asturiana extraemos algunos datos: “Hombre de ideas progresistas, intervino directamente en la política, con altruismo que le llevó en varias ocasiones a comprometer su fortuna personal.” “Fue concejal por Gijón en 1931, Vicepresidente de la Diputación y Gobernador interino”. “Al finalizar la Guerra Civil pasó a Francia y desde allí marchó a La Habana donde murió en 1945”.

Emilio Montoto

(Documento procedente del Archivo General Militar de Salamanca, sección Guerra Civil)

 

SOLEDAD ARIAS MENENDEZ: No era empleada de la Diputación. Pudiera tratarse de una Soledad Arias Menéndez afiliada a la CNT que hemos localizado pero sin más datos, y cuyo nombre verdadero sería Soledad Nieto Arias según asegura su hija. Intentado ver el historial familiar en el libros del Registro Civil de Grado se nos han puesto tales condiciones que hace inviable la consulta. Según los datos de la partida de bautismo de su hija tendría 29 años cuando fue asesinada.

 

ANTONIO PIEDRAFITA GARCIA: Enfermero. Prestó también servicio en el Sanatorio que el Doctor Laredo Vega tenía en la calle Fuertes Acevedo de Oviedo, y que fue quien lo trajo desde su pueblo natal Puente de Domingo Flórez. El Doctor Laredo Vega fue expedientado y expulsado de la Cruz Roja por “mal español”.  Figuró como propuesto a expediente por los hechos de la Revolución de Octubre de 1934, pero no se le llegó a iniciar. En el expediente de depuración las enfermeras Guadalupe Cordero y Juana Alvarez declaran haberle visto en el Hospital durante la permanencia de las milicias republicanas. La Oficina de Investigación y Enlace le declaran comunista. Fue destituido con fecha efecto 19 de julio del 36. Se sabe que durante su permanencia en Valdediós alquiló una habitación con derecho a cocina en San Pedro de Ambás junto a su esposa e hijo. Por algún motivo no aparece en la relación de empleados del Hospital. Tenía 31 años de edad cuando fue asesinado.

 

OLIVA FERNANDEZ VALLE: Enfermera del Hospital. La Oficina de Información y Enlace  la acusa de estar afiliada a la UGT. Fue destituida el 5 de Febrero de 1935 por expediente abierto con motivo de los sucesos en el Hospital durante la Revolución de Octubre del 34. Y es repuesta en su cargo el uno de Marzo de 1936.    Estuvo prestando servicio durante la permanencia en el Hospital de los milicianos republicanos, marchando con ellos cuando se retiraron del mismo. Figura en la relación de empleados de Valdediós y se afilió al Socorro Rojo, sección de Villaviciosa. Maripaz la recuerda como una de las víctimas. Tenía 29 años de edad.

(Documento procedente del Archivo General Militar de Salamanca, sección Guerra Civil)

 

   

Personal del que se ignora el paradero tras los incidentes de Valdediós

 

-        FELICIDAD ALVAREZ

-        DAVID CUEVA RODRIGUEZ

-        CASIMIRO GARCIA CORES

-        ANTONIO GONZALEZ

-        ANTOLIN GONZALEZ LOPEZ

-        CONSUELO IGLESIAS FERNANDEZ

-        JULITA MENENDEZ ALVAREZ

-        SOLEDAD MENDEZ PELLO

-        PILAR QUIROS MENENDEZ

-        MANUEL VALLINA PEREZ

-        FRANCISCA VAZQUEZ CANSECO

 

FELICIDAD ALVAREZ ALVAREZ: No era empleada de la Diputación. Natural de Cenera (Gijón). Acompañamos nota autobiográfica efectuada por ella a la Comisión Depuradora de Organismos Civiles.

 

(Documento obtenido en el Archivo Histórico Provincial de Asturias - del microfilm de documentación de Archivo de Salamanca - sección Guerra Civil)

 

DAVID CUEVA RODRIGUEZ:  No era empleado de la Diputación.

 

CASIMIRO GARCIA CORES: No era empleado de la Diputación. Nacido el 13 de enero de 1913, estaba soltero y era natural de Gijón, aunque vivía en Oviedo en Campo los Patos. Se alistó en la 3ª Compañía del Batallón Asturias nº 8 en calidad de Miliciano junto con su hermano Luis. Pertenecían ambos a la CNT. El 5 de Noviembre de 1936 es declarado inútil total y llega a Valdediós el 18 de Mayo de 1937.

 

(Documento procedente del Archivo General Militar de Salamanca, sección Guerra Civil)

 

ANTONIO GONZALEZ: Creemos que puede tratarse de Antonio González Rodríguez, afiliado al Sindicato de Sanidad de CNT pero del que no disponemos de más datos.

 

ANTOLIN GONZÁLEZ LÓPEZ: No era de la plantilla de la Diputación, fue una de las incorporaciones al grupo. Por la coincidencia de nombre es posible que se trate de Antolín González López, natural de Castrillón, de 23 años y de profesión auxiliar de practicante, con domicilio en Avilés. Estuvo en el hospital de La Coruña hasta Enero de 1936. Afiliado al Sindicato de Sanidad de UGT, este Sindicato pudo enviarlo en Mayo de 1937 al Hospital en calidad de enfermero, pues  hemos localizado un escrito de presentación del mismo de fecha 17 de dicho mes pero que no indica destino. Figura en la relación de empleados de Valdediós.

(Carnet procedente de microfilm existente en el Archivo Histórico Provincial de Asturias)

 

CONSUELO IGLESIAS FERNANDEZ: Lavandera del Hospital. En el expediente de destitución la Oficina de Información y Enlace se le acusa de comunista. Es destituida con fecha efecto 19 de Julio de 1936. Se afilió al Socorro Rojo, sección de Villaviciosa. Figura en la relación de empleados de Valdediós como plancha y costura.

 

(Documento procedente del Archivo Histórico Provincial de Asturias, Sección del Archivo de Salamanca - Guerra Civil)

 

JULITA MENENDEZ ALVAREZ: No era empleada de la Diputación. Únicamente sabemos de ella que se encontraba afiliada al Sindicato Sanitario de la CNT.

 

(Documento procedente del Archivo Histórico Provincial, sección Archivo de Salamanca - Guerra Civil)

 

SOLEDAD MENDEZ PELLO: No era empleada de la Diputación. Natural de Mieres, con domicilio en Baiña y afiliada al Sindicato de la CNT. En la lista del personal de Valdediós figuraba como Soledad Menéndez, pero en la nota autobiográfica para la Comisión Depuradora de la funcionarios civiles del Gobierno Autonómico hace figurar el apellido de Méndez.

(Documento obtenido del Archivo Histórico Provincial de Asturias - microfilm de Archivo Salamanca - sección Guerra Civil)

 

PILAR QUIROS MENENDEZ: Enfermera. No hemos podido localizar su expediente de la Diputación, pero si el correspondiente a un resumen de su biografía efectuada en Valdediós.

(Documento procedente del Archivo General Militar de Salamanca, sección Guerra Civil)

 

MANUEL VALLINA PEREZ: No era de la plantilla de la Diputación. Vivía en Gijón, calle Corrida. Tenía 33 años, soltero, y estaba afiliado al Sindicato Sanitario de UGT y anteriormente al de Oficios Varios del mismo Sindicato. Llegó a Valdediós el 4 de Abril de 1937 después de desempeñar otros trabajos según cuenta en biografía efectuada en Agosto de 1937 para su expediente. Figura afiliado también al Socorro Rojo, sección de Villaviciosa. Al igual que en la relación de personal de Valdediós.

(Carnet procedente del Archivo General Militar de Salamanca, sección Guerra Civil)

 

(Documento procedente del Archivo General Militar de Salamanca, sección Guerra Civil)

(Documento procedente del Archivo General Militar de Salamanca, sección Guerra Civil)

 

FRANCISCA VAZQUEZ CANSECO: Ayudante de Cocina. Fue detenida el 3 de Agosto de 1936, junto con otras compañeras, y puesta en libertad posteriormente, pero tanto de ella como de las otras personas. La Comisaría de Investigación y Vigilancia comunica a la Diputación que han de quedar suspendidas de empleo y sueldo hasta depurar sus responsabilidades individualmente. Ya fue destituida el 12 de febrero de 1935 acusada de participar en los hechos de la Revolución de Octubre de 1934. Reingresó posteriormente el 29 de febrero de 1936. La Oficina de Información y Enlace la acusa de comunista. En el expediente de depuración es destituida con fecha efecto 5 de Agosto de 1936. Se afilió al Socorro Rojo, sección de Villaviciosa. Figura en la relación de empleados de Valdediós como cocinera. Tenía  37 años de edad.

 

(Documento procedente del Archivo General Militar de Salamanca, sección Guerra Civil)

 

Personal del que disponemos de noticias posteriores a los sucesos de Valdediós

 

-        RICARDO FANDIÑO

-        MAXIMINO MANUEL GONZALEZ GARCIA

-        DOMINGO GONZALEZ GONZALEZ

 

RICARDO FANDIÑO: Médico. El siete de Mayo de 1936 con motivo de la suspensión de empleo y sueldo del Dr. Pedro Quirós Isla, Jefe Clínico del Hospital . Se le designa para que con carácter interino preste los servicios encomendados al Dr. Quirós. Fandiño no comparece y no se posesiona del cargo. Si se presentó en cambio, según declaraciones de varias personas del personal del Hospital, durante los días en que el mismo estuvo en poder de los milicianos. Momento además en que se presentaron al parecer algunos familiares de enfermos internados para llevárselos. Cuando se retiraron de La Cadellada llevó a parte de los enfermos y parte del personal y dirigió el Hospital de Valdediós. En el expediente que se le abre la Oficina de Investigación y Enlace informa que es de filiación comunista y que se encuentra en Gijón como Capitán de Asalto. La Comisaría de Investigación y Vigilancia da cuenta de que en el año 1934 perteneció al Partido Republicano Radical Socialista. Y en el 37 al Partido de Izquierda Republicana, siendo admirador además del Sr. Azaña. Se le destituye con fecha efecto 19 de Julio de 1936. Estaba afiliado a la CNT-Sindicato Unico de Sanidad de Gijón. Fue nombrado Capitán Médico Inspector con fecha 15 de Noviembre de 1936 hasta el  20 de Octubre de 1937 siendo evacuado a Cataluña para continuar la lucha desde allí. Figura en la Enciclopedia Asturiana como Director del Hospital Provincial de Oviedo (creemos pueda deberse a un error). Y exiliado en Méjico, donde murió en 1965.

 

MAXIMINO MANUEL GONZALEZ GARCIA: Practicante del Hospital. Tomó parte activa en los sucesos acaecidos en el Hospital con motivo de la Revolución de Octubre de 1934, por los que estuvo detenido en la Cárcel Modelo de Oviedo y a resultas del Consejo de Guerra que se le formó se le condenó a quince años de reclusión. Se incorporó al Psiquiátrico al quedar libre con motivo de la amnistía después de las elecciones de Febrero de 1936. Dejó de asistir al Hospital desde el 19 de Julio de 1936 y durante el expediente de depuración varias personas de la plantilla declaran que durante el tiempo de permanencia en el Hospital de los Milicianos habían visto en el mismo a Maximino Manuel, entre otros. Es destituido con fecha efecto del 19 de Julio del 36. Se afilia también al Socorro Rojo, sección de Villaviciosa. Y en enero de 1937 solicita su alta en el Sindicato de Sanidad de UGT. Figura en la relación de empleados de Valdediós. Con fecha 18 de Noviembre de 1938 el Dr. Ricardo Fandiño le firma un certificado en Barcelona en el que indica que además de ejercer en el Psiquiátrico, atendía la Clínica Militar situada en San Esteban de las Cruces hasta su evacuación.

 

(Carnet procedente de microfilm existente en el Archivo Histórico de Asturias)

 

(Documento procedente del Archivo Histórico Provincial, de microfilm del Archivo de Salamanca-sección Guerra Civil)

 

DOMINGO GONZALEZ GONZALEZ: Conserje del Hospital. Natural de Valverde (León), de 57 años. Se la acusa de estar afiliado a la Agrupación Socialista de Oviedo. Intervino en los sucesos de la Revolución de Octubre del 34, por los que fue sometido a Consejo de Guerra y se le condenó a 20 años de prisión. Se incorporó al Psiquiátrico tras quedar libre con motivo de la amnistía decretada por el triunfo en las elecciones de Febrero de 1936 del Frente Popular. Dejó de asistir al Hospital desde el 19 de julio del 36, fecha desde la que es destituido en el expediente abierto por la Diputación Provincial. Figura en la relación de empleados de Valdediós con las mismas funciones de Conserje. Y en la filiación al Socorro Rojo, sección de Villaviciosa. En una biografía manuscrita para el Psiquiátrico y de fecha 15 de agosto de 1937 declara estar afiliado a la Agrupación Socialista de Mieres desde 1902, desplegando una intensa actividad política y sindical. En setiembre de  1910 colabora con Manuel Llaneza para la  organización del Sindicato Minero Asturiano de la UGT. Hubo de emigrar a Francia en 1922 tras la huelga de dicho año donde perteneció al Partido Socialista Francés volviendo a España en 1932. Con fecha 4 de Septiembre de 1937 solicita pasaporte de evacuación para él y seis familiares más. Mari Paz asegura que efectivamente no estaban ya cuando se presentaron las tropas en Valdediós.

 

(Documento procedente del Archivo General Militar de Salamanca, sección Guerra Civil)

 

(Documento procedente del Archivo General Militar de Salamanca, sección Guerra Civil)

 

 Personas que volvieron de Valdediós a su domicilio

 

-        PERGENTINA ABARRIO BUSTO

-        ADELA ALVAREZ GONZALEZ

-        ROSARIO ALVAREZ MARTINEZ

-        MANUEL COALLA GUISASOLA

-        MERCEDES DIAZ GONZALEZ

-        SAGRARIO ESTEBANEZ

-        JOSEFA FERNANDEZ NOVO

-        FELISA GALAN ALVAREZ

-        ALMUDENA GARCIA FERNANDEZ

-        ANGELES GARCIA GONZALEZ

-        LUCIA GONZALEZ LOPEZ

-        RITA GUTIERREZ VIESCA

-        MARIA TERESA MARTINEZ GONZALEZ

-        CONCEPCION MOSLARES CHICOTE

-        MARINA  SOLIS TUYA

-        ELADIA SUAREZ SOLIS

-        ANSELMO VALDES FERNANDEZ

 

PERGENTINA ABARRIO BUSTO: Enfermera. Según manifiesta el 19 de Julio marchó a Avilés a casa de unos tíos dado que tenía descanso igualmente la día siguiente, pero el hecho de estallar la Guerra Civil la impidió volver al Hospital. Estuvo desde el 1 de Agosto del 36 prestando servicios en el Hospital de Avilés de donde el uno de diciembre, según declaración de la Superiora de las Siervas del Hospital es requisada y enviada a Valdediós. Se afilió al Socorro Rojo, sección de Villaviciosa. Estuvo en Valdediós hasta que el Dr. Pedro Quirós evacuó el Hospital, y quién le dio un escrito manifestando que se encontraba allí  a su llegada y hasta el último momento. Solicita la reincorporación, aporta diversos certificados de buena conducta de particulares, incluso uno del Dr. José Fernández en el que incluye el párrafo: ”opuesta a los desórdenes, injusticias é  irreligiosidad que era la esencia del llamado Frente Popular”. Pero dado que los informes de Falange y de la Guardia Civil no le son favorables, es destituida del puesto.

 

(Documento procedente del Archivo General Militar de Salamanca, sección Guerra Civil)

 

ADELA ALVAREZ GONZALEZ: Costurera del Hospital. Fue expedientada y destituida el 12 de febrero de 1935, con motivo de los sucesos ocurridos durante la Revolución de Octubre del 34. Fue reintegrada a su puesto el uno de marzo de 1936.

La Oficina de Información y enlace la acusa de ser de UGT y a resultas del expediente abierto es destituida con fecha efecto 19 de Julio del 36. Se afilió al Socorro Rojo, sección de Villaviciosa. En l952, viviendo en Sotiello (Gijón) solicita la revisión del expediente siendo desestimado en Febrero de 1954 por el Gobernador Civil.

 

(Documentos obtenidos en el  Archivo Histórico Provincial de Asturias, del microfilm del documento del Archivo de Salamanca - sección Guerra Civil)

 

ROSARIO ALVAREZ MARTINEZ: Enfermera. Dejó de asistir al Hospital desde el 19 de Julio. La Oficina de Información y Enlace indica que es simpatizante del Frente Popular y observa buena conducta. Es destituida con fecha efecto 19 de Julio. Figura en la relación de personal del Hospital de Valdediós y como afiliada al Socorro Rojo, sección de Villaviciosa. Presenta solicitud de revisión de su expediente reconociendo su estancia en el  mencionado Hospital, y señalando que el 18 de Julio le concedieron vacaciones y la guerra le cogió en zona republicana. Es desestimada. Nuevamente lo solicita en Noviembre de 1948, viviendo entonces en el Caleyo (Latores). De nuevo en Diciembre del siguiente año y en Marzo de 1952, viviendo entonces en San Antonio de la Florida y proponiéndose la excedencia forzosa al no haber plaza disponible.

 

MANUEL COALLA GUISASOLA: Al parecer hay constancia de que ejerciera como practicante en Gijón posteriormente. Era natural de Grado y afiliado a la UGT.

 

(Documentos obtenidos en el Archivo Histórico Provincial de Asturias, del microfilm del documento del Archivo de Salamanca - sección Guerra Civil)

 

MERCEDES DIAZ GONZALEZ: Doméstica del Hospital. Dejó de presentarse el 19 de Julio de 1936. La Oficina de Investigación y Enlace la acusa de extremista de acción y de estar afiliada a la UGT. Es destituida con fecha efecto 19 de julio de 1936. Figura en la relación de personal de Valdediós como enfermera. Se afilió al Socorro Rojo, sección de Villaviciosa. El 21 de Diciembre del 37, viviendo en Argañosa, solicita revisión del expediente y reincorporación al puesto indicando que estuvo en Valdediós hasta el 15 de Octubre. Se desestima la solicitud.

(Documentos obtenidos en el Archivo Histórico Provincial de Asturias, del microfilm del documento del Archivo de Salamanca - sección Guerra Civil)

 

SAGRARIO ESTEBANEZ: No hemos podido determinar su procedencia e identidad.

 

JOSEFA FERNANDEZ NOVO: En relación a esta persona no hay claridad en los expedientes ya que existió Josefa Fernández Fernández (de Gijón), lavandera que recurre el expediente y Josefa Fernández Novo (de Gijón), con 67 años que solicita pago de cuotas atrasadas al INSS. Puede tratarse de la misma persona con apellidos de soltera y casada.

 

(Documentos obtenidos en el Archivo Histórico Provincial de Asturias, del microfilm del documento del Archivo de Salamanca - sección Guerra Civil)

 

FELISA GALAN ALVAREZ: Enfermera. La Oficina de Información y Enlace indica con motivo de su expediente de depuración que está afiliada a la UGT y el Administrador que faltó al Hospital desde el 19 de Julio de 1936. Fecha efecto desde la que es destituida. Está incluida en la relación de personal del Hospital de Valdediós, y en la del Socorro Rojo, sección de Villaviciosa. En Febrero de 1938 solicita el reingreso justificando que su domicilio estaba en zona roja y que se encontraba de descanso cuando llegó el ejército a Valdediós. En un nuevo escrito de 1946 indica que vive en Conceyín (La Corredoria). Se le desestima  la revisión del expediente en abril de 1946; se rechaza nuevamente en Marzo del 47. En 1952 solicita nuevamente la revisión que es rechazada el año siguiente proponiendo que al no haber plaza vacante figure a efectos de excedencia forzosa.

 

ALMUDENA GARCIA FERNANDEZ: No era de la plantilla de la Diputación. Era vecina del pueblo y fue contratada para ayudante de la  lavandería. Puede tratarse de la persona que figura en la relación de afiliados al Socorro Rojo de Villaviciosa con el nombre de Almudena Fernández.

 

(Documentos obtenidos en el Archivo Histórico Provincial de Asturias, del microfilm del documento del Archivo de Salamanca - sección Guerra Civil)

 

ANGELES GARCIA GONZALEZ: Enfermera del Hospital. La Oficina de Información y Enlace da cuenta para el expediente de depuración de estar afiliada a la UGT y el Administrador de su falta al Hospital desde el 19 de julio de 1936. Por lo que es destituida con efectos de esa fecha. Figura en la relación de personal de Valdediós y en la de afiliaciones al Socorro Rojo, sección de Villaviciosa. En septiembre de 1939 solicita la revisión del expediente indicando que el 19 de julio se encontraba en Caces de descanso y haber sido obligada a trabajar en Valdediós e indica que a pesar de haber desbandada del personal del Hospital a la llegada del ejército a Valdediós, permaneció en su puesto hasta la evacuación total del mencionado Hospital. En Mayo de 1943 es  repuesta en el cargo. Tenemos dudas de si el marido sería el portero del antiguo Hospital Provincial,  Manuel Suárez González, y con una hija. Era natura de Tapia de Casariego. La Oficina de Información y enlace declara con vistas a su expediente de depuración que estaba afiliada a la UGT. El Administrador informa así mismo que  faltó al Hospital desde el 19 de Agosto de 1936, aunque posiblemente sea un error y quiera indicar 19 de Octubre, en la que ya retirados los Milicianos coge nuevamente la Diputación su gestión. Es destituida con fecha efecto 13 de Octubre  del 36. Figura en la relación de personal del Hospital de Valdediós y como afiliada al Socorro Rojo, sección de Villaviciosa. El 21 de Noviembre de 1939 solicita la revisión de su expediente y acompaña  certificado del Dr. Pedro Quirós en el que informa que tuvo buena conducta durante la Revolución de Octubre del 34, así como durante su permanencia en Valdediós, donde se encontraba a su llegada para hacerse cargo de los enfermos. Igualmente acompaña certificado firmado por gente del lugar, Jaime Solís, Tomás  Villarrica y Jesús Peón. En la reapertura de su expediente Falange de Oviedo modifica sus informes sobre su ideología aunque mantiene que el marido era marxista de alguna significación. No obstante En Octubre de 1943 se le comunica la readmisión como Enfermera  Interina en el Hospital Psiquiátrico.

 

(Documentos obtenidos en el Archivo Histórico Provincial de Asturias, del microfilm del documento del Archivo de Salamanca - sección Guerra Civil)

 

LUCIA GONZÁLEZ LOPEZ: Enfermera.

 

(Documento procedente del Archivo General Militar de Salamanca, sección Guerra Civil)

 

RITA GUTIERREZ VIESCA: Enfermera del Hospital. Acude al Hospital hasta que este es tomado por los milicianos, huyendo después a su domicilio en Cenera (Mieres). Es destituida con fecha efecto 13 de Octubre. Figura en la relación de personal de Valdediós y como afiliada al Socorro Rojo,  sección de Villaviciosa. El 12 de Octubre de 1937 huye de Valdediós, según manifiesta posteriormente, declarando también que fue obligada a presentarse en Valdediós a primeros de enero del 37. En septiembre del 39 inicia los trámites para su anulación del expediente, en el cual  hay informes contradictorios sobre su ideología y confirmando la destitución en  septiembre de 1942.

 

MARIA TERESA MARTINEZ GONZALEZ: No era empleada de la Diputación. Era natural de Lugo de Llanera, de 37 años, soltera y afiliada al Sindicato de Sanidad de la CNT. Llegó a Valdediós el 6 de Julio de 1937. Tenemos noticias de una persona de igual nombre, edad y lugar de nacimiento viviendo, años después en Gijón.

 

(Documento procedente del Archivo General Militar de Salamanca, sección Guerra Civil)

 

CONCEPCION MOSLARES CHICOTE: Enfermera del Hospital. Enfermera de mérito, en el certificado expedido por el Dr. José Fernández, fue felicitada oficialmente en dos ocasiones por el desempeño de su trabajo. En el expediente de depuración tras haber marchado del mismo con los Milicianos, la Oficina de Información y Enlace dice que está afiliada a UGT. Prestó servicio en el Hospital durante la permanencia en el de los Milicianos, marchando cuando lo evacuaron. Fue destituida con fecha efecto 13 de Octubre de 1936. Figura en la relación de personal de Valdediós como enfermera. Y se afilió al Socorro Rojo, sección de Villaviciosa. Solicita su reincorporación al regreso de Valdediós, y aporta certificados de Pedro Quirós, en el que indica que se encontraba allí prestando  servicios a su llegada, el comentado de José Fernández, el de compañeras entonces en Corias y el de vecinos de Valdediós, entre ellos el de Jaime Solís. Se acuerda su reincorporación el 17 de septiembre de 1942. Murió joven aún, pero dejó una familia que nos ha prestado su apoyo y sus recuerdos y a los que estamos profundamente agradecidos.

 

MARINA SOLIS TUYA: No era empleada de la Diputación. Era de Gijón, soltera, y de 20 años. Afiliada al Sindicato de Sanidad de la CNT, llegó a Valdediós el 6 de Julio de 1937, según señala ella misma en su biografía personal para el expediente. Volvió a Gijón.

(Documento procedente del Archivo General Militar de Salamanca, sección Guerra Civil)

 

ELADIA SUAREZ SOLIS: Enfermera. Afiliada a la UGT, estuvo trabajando en el Hospital hasta el momento en que los  Milicianos abandonaron el mismo. Fue destituida con fecha efecto 13 de Octubre de 1936. Figura en la relación de personal de Valdediós como enfermera, y se afilió al Socorro Rojo, sección de Villaviciosa. El 2 de Febrero de 1956, viviendo en Tenderina Baja 52-1º solicita certificado del tiempo trabajado para Subsidio de Vejez.

 

(Documento procedente del Archivo General Militar de Salamanca, sección Guerra Civil)

 

ANSELMO VALDES FERNÁNDEZ: Guarda Jurado. La Oficina de Información y Enlace lo califica de extremista. El Administrador indica que faltó al Hospital desde el 19 de Julio del 36. Fecha desde la que se le destituye. Figura en la relación de personal de Valdediós y en la de filiación al Socorro Rojo, sección de Villaviciosa. En 1941 solicita revisión de su expediente que es denegada.

 

JOSE MARIA VILLARRICA CORUJO: Panadero, no era empleado de la Diputación.

 

(Documento procedente del Archivo General Militar de Salamanca, sección Guerra Civil)

 

Personal que salio de la Cadellada y del que no hay constancia de que estuviera  en  Valdediós

 

MANUEL ALVAREZ ALVAREZ: Enfermero en la Cadellada. La oficina de Información y Enlace indica que es comunista y está afiliado al Socorro Rojo. El Administrador señala que estuvo trabajando hasta el día 13 de octubre y durante la permanencia de los Milicianos en el Hospital y marchando con ellos. Es destituido con fecha efecto 13 de octubre. No hay constancia de pliego de descargos y ni reclamación posterior.

 

JOSE FORNERI BELTRAN: Albañil del Hospital. Dejó de acudir al mismo a partir del 19 de julio de 1936, pero, en cambio, parece que se presentó durante la permanencia de los Milicianos en La Cadellada. Es destituido con fecha efecto 19 de julio. No hay constancia de reclamación posterior.

 

MARCELINO ABELARDO NORIEGA: Enfermero. Trabaja en el Hospital hasta que es tomado por los Milicianos el día 13 de octubre, marchando con ellos en su retirada. Es destituido con fecha efecto 13 de octubre de 1936. No hay constancia de reclamación posterior.

 

PABLO TOLIN FERNANDEZ: Enfermero del Hospital. El diario Región publica el 3 de Diciembre de 1936 noticia de los Consejos de Guerra celebrados el día anterior. Uno de ellos es a Buenaventura Domingo Fernández, empleado también del Psiquiátrico, y a quien se le acusa de haber ido en compañía de un compañero suyo (Pablo Tolín) al Cuartel de Asalto a por armas el 18 de julio anterior. La Comisaría de Información y Enlace señala que es marxista y que ya fue detenido por su intervención en la Revolución de Octubre del 34 y la Comisaría de Policía que está afiliado a la CNT, habiendo sido Secretario del Sindicato Unico del ramo de la Construcción en diciembre de 1931. Dado que hay declaraciones en que lo sitúan en el Hospital en los días en los que se encuentran en él los Milicianos. Es destituido con fecha efecto 13 de octubre de 1936. No hay constancia de reclamación posterior. En relación de afiliados a la CNT hay anotación de situarlo en Villaviciosa, pero no tenemos constancia de que se encontrase en Valdediós, si en cambio, de estar incluido en la Brigada de Fortificaciones de Asturias, con la categoría de Brigada.

 

CIRIACA RODRIGUEZ LOPEZ: Ayudante de Cocina. Deja de asistir al Hospital con fecha 22 de octubre, siendo destituida con esa fecha efecto. No hay constancia de reclamación posterior.

 

LUIS FELIPE TEJUCA VALDES: Capataz de la Vaquería de La Cadellada. Durante la permanencia de los milicianos en el Hospital es elegido a propuesta de otro empleado encargado del Centro. No figura expediente de depuración.

 

LIBERTO VALDERRAMA SOTELO: Enfermero del Hospital. Asistió al Hospital hasta el 14 de octubre de 1936, en que ya en poder de los Milicianos deja de asistir. La Oficina de Información y Enlace señala que es de ideas extremistas y que es de UGT. Es destituido con fecha efecto del 14 de octubre. No hay constancia de reclamación posterior. Figura como enfermero del Hospital de Covadonga en aquellas fechas.

 

Bibliografía y documentación consultada

 

- Fondos de los siguientes Archivos:

 

      - Archivo Histórico Provincial de Asturias.

      - Archivo General Militar de Avila, sección Brigadas Navarras.

      - Archivo General Militar de Salamanca, sección Guerra Civil.

      - Archivo General Militar de Segovia, expedientes de militares.

 

- Fondos de la Fundación José Barreiro correspondientes a José Mata.

 

- Folletos del Ateneo Obrero de Gijón. Cuadernos de Historia.

 

- Artículos de La Nueva España sobre Valdediós publicados por Eduardo García  y Victor L. Alvarez. 

 

- Historia de Asturias, editada por Silverio Cañada. Artículos de D. Javier  Rodríguez Muñoz.

 

- Enciclopedia Asturiana, de S.Cañada.

 

- Monografías de la Guerra Civil Española de Martínez Bande.

 

- Mil días de fuego, de Jose Mª Gárate.

 

- Guerra Civil-Frente de Asturias, de Javier Nagore.

 

- La Libertad es un bien muy preciado, de M. Laruelo.